Acuerdo entre el Reino de España y Georgia sobre reconocimiento recíproco y el canje de los permisos de conducción nacionales, hecho en Madrid el 5 de abril de 2024.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es un acuerdo internacional firmado entre España y Georgia el 5 de abril de 2024 por el que ambos países se reconocen mutuamente los permisos de conducción nacionales y permiten que sus ciudadanos los canjeen entre sí sin tener que pasar los exámenes de conducir habituales. **¿A quién afecta?** Afecta a los ciudadanos españoles con residencia legal en Georgia y a los ciudadanos georgianos con residencia legal en España que sean titulares de un permiso de conducción válido y en vigor expedido por su país de origen. También afecta a quienes conduzcan temporalmente en el otro país. **¿Qué cambia o establece?** Quien tenga un permiso de conducción válido de uno de los dos países puede conducir temporalmente en el otro sin trámite adicional. Si fija su residencia legal en el otro país, puede canjear su permiso por el equivalente local sin examen teórico ni práctico, salvo para las categorías de vehículos pesados y de transporte de personas (C, C+E, D, D+E y derivadas), para las que sí se exige una prueba de circulación en vía pública. Las autoridades competentes —la Dirección General de Tráfico en España y la Agencia de Servicios del Ministerio del Interior en Georgia— verificarán la autenticidad del permiso antes del canje. El acuerdo no se aplica a permisos que ya fueran resultado de un canje previo con un tercer país.
💬 Contexto ciudadano
Georgia, aunque candidata a la UE desde 2023, se encuentra en una fase más incipiente de armonización normativa que Moldavia. El acuerdo de 2024 formaliza el canje bilateral de permisos de conducción para los más de 60.000 ciudadanos georgianos residentes en España, con notable presencia en Cataluña y Madrid. A diferencia del Convenio de Viena sobre circulación vial de 1968 —que habilita la conducción temporal con permiso extranjero pero no el canje permanente—, este acuerdo bilateral permite la conversión definitiva. España ha priorizado este tipo de acuerdos con los principales países de origen de inmigración, generando un mapa de reciprocidades que coexistirá con el futuro reconocimiento automático europeo una vez Georgia complete su integración en la UE.