Real Decreto 1028/2024, de 8 de octubre, por el que se modifican diversos reales decretos en materia de política agrícola común, para su adaptación a la modificación del Plan Estratégico de la Política Agrícola Común.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es un Real Decreto aprobado en octubre de 2024 que modifica varias normas españolas sobre ayudas agrícolas para adaptarlas a cambios en la legislación europea y a la actualización del Plan Estratégico de la Política Agrícola Común (PAC) de España 2023-2027, que la Comisión Europea aprobó en agosto de 2024. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente a agricultores y ganaderos que reciben ayudas de la PAC, en especial a jóvenes agricultores, a explotaciones gestionadas a través de sociedades, a los agricultores de Canarias acogidos al programa POSEI, y a las comunidades autónomas en su papel de gestoras y cofinanciadoras de estas ayudas. **¿Qué cambia o establece?** Entre los cambios más concretos, se flexibiliza el acceso de jóvenes agricultores a ciertos pagos cuando trabajan como empleados en una sociedad de la que son socios y gestores; se hace voluntario el uso del cuaderno digital de explotación agrícola; se rebaja de dos a una hectárea el límite a partir del cual hay que acreditar documentalmente el derecho a usar una parcela; se permite que el barbecho incluya actividades como el pastoreo o la siega de hierba con animales propios; y se obliga a la Comunidad Autónoma de Canarias a presentar anualmente un informe sobre la ejecución de las medidas de apoyo a la producción agrícola local, con fechas concretas, bajo pena de tener que devolver las subvenciones recibidas.
💬 Contexto ciudadano
La PAC 2023-2027 exigió a España un Plan Estratégico nacional adaptado al Reglamento UE 2021/2115, que reforzó las condicionalidades medioambientales. El RD 1028/2024 ajusta la normativa española a las protestas agrarias de febrero de 2024, que llevaron a la Comisión Europea a revisar varias exigencias —en particular sobre barbecho—, permitiendo el pastoreo en esas superficies. La incorporación del cuaderno digital de campo en fase voluntaria es un paso hacia la trazabilidad agrícola obligatoria. Francia y Alemania ya tienen sistemas digitales de trazabilidad más maduros; España aprovecha la flexibilización comunitaria para hacer una transición más gradual, priorizando la paz social en el sector frente a la ambición medioambiental original del Pacto Verde Europeo.