Real Decreto 1061/2024, de 15 de octubre, por el que se regula la Comisión Interministerial de Voluntariado.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** El Real Decreto 1061/2024, de 15 de octubre, regula la composición y el funcionamiento de la Comisión Interministerial de Voluntariado, un órgano creado por la Ley de Voluntariado de 2015. Esta comisión es un cuerpo consultivo y de coordinación, adscrito al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que funciona en pleno o en comisión permanente, y puede reunirse tanto de forma presencial como telemática. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente a los ministerios del Gobierno de España con competencias en materia de voluntariado, que están representados en la comisión. Entre ellos figuran los ministerios de Interior, Educación, Sanidad, Cultura, Igualdad o Inclusión Social, entre otros. De forma indirecta, también concierne a entidades y organizaciones de voluntariado de ámbito estatal, que pueden ser convocadas a participar en las reuniones con voz pero sin voto. **¿Qué cambia o establece?** Este real decreto desarrolla en detalle cómo se organiza y funciona la Comisión Interministerial de Voluntariado, fijando su estructura, quiénes la componen y con qué cargos, y con qué frecuencia debe reunirse (al menos dos veces al año). Establece que la presidencia recae en el titular de la Secretaría de Estado de Derechos Sociales y que la comisión tiene como función principal coordinar las actuaciones de los distintos ministerios en materia de voluntariado, sin crear nuevas cargas administrativas ni restringir derechos a los ciudadanos.
💬 Contexto ciudadano
La Comisión Interministerial de Voluntariado fue creada por la Ley de Voluntariado de 2015 como mecanismo de coordinación entre ministerios, pero carecía hasta este RD de un reglamento detallado sobre su composición y funcionamiento. España cuenta con más de 4 millones de voluntarios, según el Observatorio del Voluntariado, lo que convierte al sector en un actor relevante de la política social. Comparado con el modelo francés (Agence du Service Civique) o el alemán (Bundesfreiwilligendienst), donde el voluntariado está más institucionalizado y cuenta con financiación garantizada, el sistema español sigue siendo más descentralizado y dependiente de la articulación interministerial que este RD regula formalmente, estableciendo reuniones mínimas y funciones de coordinación de políticas de voluntariado.