Real Decreto 182/2026, de 11 de marzo, por el que se modifican el Reglamento de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres, aprobado mediante el Real Decreto 1211/1990, de 28 de septiembre; el Real Decreto 123/2015, de 27 de febrero, por el que se regula la licencia y habilitaciones del piloto de ultraligero; y el Real Decreto 765/2022, de 20 de septiembre, por el que se regula el uso de aeronaves motorizadas ultraligeras (ULM).
¿Qué dice esta ley?
**Cambios en los permisos para pilotar ultraligeros y transportes especiales** Se trata de una actualización de las normas que regulan quién puede pilotar aeronaves muy ligeras (ultraligeros) y cómo se organizan ciertos transportes terrestres. Básicamente, clarifican y modernizan los requisitos de licencia y las reglas de seguridad para estas actividades. Afecta principalmente a pilotos de ultraligeros, escuelas de aviación que enseñan a pilotarlos, empresas de transporte especializado que usan estos aparatos, y a la administración que otorga los permisos. También toca a cualquier ciudadano que considere esta opción de vuelo. Lo que cambia es cómo se obtienen y renuevan las licencias de piloto, qué requisitos médicos y técnicos hay que cumplir, y cómo se inspecciona y autoriza el uso de estas aeronaves. Se agilizan algunos trámites administrativos y se adaptan los estándares a la normativa europea actual, lo que facilita tanto para pilotos como para operadores comerciales. Entra en vigor el 12 de marzo de 2026, así que hay tiempo para que escuelas, pilotos profesionales y empresas se adapten a las nuevas exigencias.
💬 Contexto ciudadano
La regulación de las aeronaves ultraligeras (ULM) es un ámbito en constante revisión por la proliferación de nuevas tecnologías de aviación ligera y por la necesidad de adaptarse a los reglamentos de la EASA (Agencia Europea de Seguridad Aérea). España, que tiene uno de los parques de ultraligeros más numerosos de Europa, venía aplicando reglas desactualizadas respecto a los sistemas de navegación y los requisitos de formación del piloto. Esta modificación simultanea cambios en el ROTT (transportes terrestres) y en los ultraligeros, aprovechando el mismo decreto para racionalizar normativa dispersa. Para pilotos y clubes de vuelo ligero, los nuevos requisitos de habilitación pueden suponer costes adicionales de formación; para la seguridad aérea, la actualización es necesaria para reducir los accidentes en una modalidad con alta siniestralidad relativa.