Orden PRE/642/2014, de 24 de abril, por la que se publica el Acuerdo de Consejo de Ministros de 11 de abril de 2014, por el que se establecen obligaciones de servicio público al prestador del servicio postal universal en las elecciones al Parlamento Europeo de 2014.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una orden del Gobierno que establece las obligaciones que debe cumplir Correos como prestador del servicio postal universal durante las elecciones al Parlamento Europeo de 2014, celebradas el 25 de mayo de ese año. Se basa en la ley que regula el servicio postal universal, que permite al Gobierno imponer obligaciones adicionales cuando son necesarias para garantizar el funcionamiento electoral. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente a Correos y Telégrafos, que es responsable de ejecutar los servicios. También afecta a los electores que voten por correo (tanto los residentes en España como los que viven en el extranjero o están temporalmente fuera), al personal en barcos y Fuerzas Armadas, a los internos en cárceles, y a la Oficina del Censo Electoral que coordina con Correos. **¿Qué cambia o establece?** Establece que Correos debe encargarse de: distribuir y recoger los impresos de solicitud de voto por correo, entregar la documentación electoral certificada a los electores, recibir los votos enviados por correo certificado, entregar los votos a las mesas electorales, y gestionar envíos de propaganda electoral. Estos servicios van desde la publicación de la convocatoria hasta cien días después de la votación, con compensación económica para Correos por estas obligaciones adicionales.
💬 Contexto ciudadano
Antes de la Orden PRE/642/2014, las obligaciones del prestador del servicio postal universal en contextos electorales estaban reguladas principalmente por normas estatales y comunitarias, como el Reglamento (CE) n.º 1052/2001, que establecía principios generales sobre el derecho al voto. Esta orden refuerza y específica las responsabilidades de Correos en el contexto de las elecciones al Parlamento Europeo, integrando así las exigencias nacionales dentro del marco europeo. Importa porque garantiza el acceso universal al voto por correo, asegurando la participación electoral de grupos vulnerables, como los residentes en el extranjero o los internos en cárceles, alineándose con los estándares de la UE sobre derechos democráticos.