Real Decreto 347/2025, de 22 de abril, por el que se aprueba una ayuda de concesión directa para compensar los efectos de la sequía sobre la producción agraria en determinadas provincias del arco mediterráneo español.
¿Qué dice esta ley?
**Ayudas de emergencia por sequía para agricultores del Mediterráneo** El Gobierno aprueba dinero directo para agricultores de provincias del arco mediterráneo que han sufrido pérdidas por falta de lluvia. No hay que concursar ni competir con otros solicitantes: la ayuda se entrega de forma directa a quienes cumplen los requisitos. Afecta a agricultores y ganaderos con explotaciones en las provincias declaradas en situación de sequía (principalmente Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña). Los autónomos del sector agrario y pequeñas empresas de producción agraria son los destinatarios principales. Compensa la caída de ingresos por menor producción, pérdida de cosechas o gastos extraordinarios en agua. En lugar de tramitar solicitudes individuales complicadas, la administración identifica a los beneficiarios según registros oficiales y les transfiere el dinero automáticamente. Entra en vigor el 23 de abril de 2025. El abono de las ayudas se realizará según el calendario que establezca la consejería agraria de cada comunidad autónoma, generalmente en el trimestre siguiente a la aprobación.
💬 Contexto ciudadano
Las ayudas directas a agricultores por sequía se enmarcaban hasta 2025 en el sistema de seguros agrarios subvencionados (ENESA) y en los decretos de zonas catastróficas, sin mecanismo de concesión directa tan ágil como el ahora aprobado. La normativa europea —en particular el Reglamento FEAGA/FEADER 2021/2115— permite activar medidas de crisis cuando la sequía supera umbrales de impacto. Las provincias mediterráneas han padecido sequía estructural desde 2022, la más grave desde registros de 1947. A diferencia de los mecanismos alemanes o franceses que canalizan ayudas vía seguros obligatorios, el modelo español combina indemnizaciones directas con el plan de seguros, creando una red de doble protección para el sector primario ante eventos climáticos extremos.