Ley 4/2014, de 21 de julio, de reforma de la Ley 5/1986, de 23 de diciembre, Electoral de Castilla-La Mancha.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una ley que cambia cómo se elige a los diputados de las Cortes de Castilla-La Mancha. Modifica las reglas sobre cuántos representantes elegirá cada provincia y cómo se distribuyen los escaños entre ellas. **¿A quién afecta?** A todos los ciudadanos de Castilla-La Mancha, porque afecta directamente a cómo se forma el Parlamento regional que los representa y toma decisiones sobre la región. **¿Qué cambia o establece?** Reduce el número total de diputados a 33. Establece que cada provincia tendrá como mínimo 3 diputados, y los 18 diputados restantes se reparten entre las cinco provincias según su población, mediante un cálculo automático que divide la población total entre 18 y asigna a cada provincia los escaños que correspondan por ese reparto.
💬 Contexto ciudadano
La Ley 4/2014 reformó un marco electoral que, desde la Ley 5/1986, había mantenido un número superior de diputados en las Cortes de Castilla-La Mancha. Esta reducción a treinta y tres escaños se alinea con tendencias de racionalización presupuestaria en otras comunidades autónomas durante la crisis económica 2008-2014, aunque sin alcanzar las reducciones más drásticas de algunas regiones. El sistema adoptado—mínimo garantizado de tres diputados por provincia más reparto proporcional de dieciocho—es el modelo dominante en España y replicado en la mayoría de legislaciones autonómicas, respetando así el equilibrio entre representación territorial y demográfica que caracteriza el diseño constitucional español. Para el ciudadano castellanomanchego, esta reforma incide directamente en la composición de su parlamento regional, alterando potencialmente el peso político de cada provincia en decisiones sobre sanidad, educación y presupuestos autonómicos, aunque sin modificar sustancialmente el esquema representativo respecto a comunidades como Castilla y León o Aragón.