Orden ECC/2048/2014, de 27 de octubre, por la que se acuerda la emisión, acuñación y puesta en circulación de monedas de colección de la I Serie de "Ciudades Españolas Patrimonio de la Humanidad".
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una orden ministerial que autoriza la emisión, acuñación y venta de monedas de colección de plata dedicadas a cinco ciudades españolas reconocidas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad: Alcalá de Henares, Ávila, Baeza, Cáceres y Córdoba. Son monedas de 5 euros cada una que no entran en circulación normal, sino que se comercializan como piezas de colección. **¿A quién afecta?** La orden afecta principalmente a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda, que es la encargada de fabricarlas. También al Banco de España, que las recibirá para su distribución. Y al público en general, que podrá adquirirlas como elementos de colección durante y después del cuarto trimestre de 2014, cuando comience su venta. **¿Qué cambia o establece?** Establece que se acuñen cinco monedas de plata (925 milésimas), de 13,50 gramos, 33 milímetros de diámetro cada una, con un máximo de 7.000 piezas por motivo. Todas tienen en el anverso el logotipo de la UNESCO, y en el reverso una imagen diferente de cada ciudad. La comercialización corre a cargo de la Fábrica Nacional, que puede venderlas directamente o a través de otras entidades autorizadas.
💬 Contexto ciudadano
La emisión de monedas conmemorativas de plata en España responde a una práctica consolidada desde el remanente de pesetas, aunque esta serie innovó al vincular colecciones temáticas a patrimonio cultural UNESCO. Mientras otros Estados europeos desarrollaban programas similares (Alemania y Francia con euros de colección), España articula un mecanismo nacional operativo que la Fábrica de Moneda gestiona directamente, sin delegación en CCAA, asegurado por normativa estatal única. La iniciativa cobra relevancia no solo numismática sino patrimonial: legitima y monetiza simbólicamente el reconocimiento internacional de ciudades españolas, generando ingresos para la Fábrica mientras promociona turismo cultural y educación sobre identidad territorial. Para el ciudadano implica acceso a piezas de inversión en metales preciosos con valor histórico certificado.