Orden FOM/189/2015, de 11 de febrero, por la que se desarrollan principios básicos de aplicación de incentivos en el sistema de los cánones por utilización de las infraestructuras ferroviarias, establecidos en el artículo 73 de la Ley 39/2003, de 17 de noviembre, del Sector Ferroviario.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una orden del Ministerio de Fomento que crea un sistema de incentivos económicos para los cánones (pagos) que cobran por el uso de las infraestructuras ferroviarias. Se emite para cumplir una sentencia de la Justicia Europea que había condenado a España por no aplicar correctamente las normas comunitarias sobre ferrocarriles. **¿A quién afecta?** A las empresas ferroviarias, a los candidatos que solicitan usar la red de trenes, y a los administradores de infraestructuras ferroviarias que gestionar la red. Les obliga a ponerse de acuerdo sobre cómo funcionarán estos incentivos. **¿Qué cambia o establece?** Establece que el sistema tendrá penalizaciones económicas para quien perturbe el funcionamiento de la red, compensaciones para quienes sufran esos trastornos, y premios para quien logre mejor puntualidad de lo previsto. Los administradores y empresas deben acordar de forma transparente los parámetros principales (como el valor de los retrasos y los objetivos de puntualidad). Si no llegan a acuerdo en dos meses, la Comisión de Mercados y Competencia decide sobre esos parámetros.
💬 Contexto ciudadano
La Orden FOM/189/2015 responde a una sentencia de la Corte de Justicia de la UE que condenó a España por no implementar correctamente la Directiva 2001/14/CE sobre acceso a infraestructuras ferroviarias. Antes, el sistema de cánones carecía de incentivos claros para mejorar la puntualidad y penalizar disrupciones, elementos que otras jurisdicciones europeas ya habían incorporado siguiendo estándares comunitarios. Esta orden introduce un régimen uniforme en todo el territorio nacional, vinculante para administradores y operadores, sin variación entre comunidades autónomas. Para el ciudadano, garantiza que la competencia ferroviaria se desarrolle en condiciones más justas, mejorando potencialmente la calidad del servicio, la puntualidad y los precios del transporte por ferrocarril.