Real Decreto 123/2015, de 27 de febrero, por el que se regula la licencia y habilitaciones del piloto de ultraligero.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Un Real Decreto que establece las normas para obtener la licencia y habilitaciones de piloto de ultraligero en España. Regula los requisitos, el procedimiento de enseñanza y los exámenes necesarios para poder volar ultraligeros recreativamente. **¿A quién afecta?** Afecta a quienes quieran ser pilotos de ultraligero (deben tener mínimo 16 años y matricularse en una escuela autorizada), a las escuelas de vuelo de ultraligeros, y a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, que es quien expide las licencias y controla el cumplimiento de estas normas. **¿Qué cambia o establece?** Actualiza las normas antiguas de 1986 para mejorar la seguridad. Requiere documentación de identidad, certificado médico y autorización de tutores si eres menor. Prohíbe que los alumnos vuelen solos sin supervisión de un instructor, ni que hagan vuelos internacionales ni lleven pasajeros. Simplifica los requisitos médicos alineándose con normas europeas para pilotos de aviones y helicópteros ligeros.
💬 Contexto ciudadano
El Real Decreto 123/2015 moderniza la regulación de ultraligeros que databa de 1986, fortaleciendo los estándares de seguridad aérea en este segmento de aviación recreativa. A diferencia del marco anterior, introduce alineación explícita con normativas europeas aplicables a pilotos de aeronaves ligeras, equiparando requisitos médicos y procedimientos de certificación. La aprobación corre a cargo de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), que ahora supervisa más exhaustivamente el proceso formativo mediante escuelas autorizadas. Para el ciudadano interesa porque, mientras facilita el acceso ordenado al vuelo recreativo desde los 16 años, establece garantías de seguridad operacional a través de certificaciones médicas, supervisión instructora obligatoria y restricciones sobre vuelos internacionales y transporte de pasajeros, mitigando riesgos en un ámbito donde previamente existía regulación más laxa.