Acuerdo Multilateral entre Autoridades competentes sobre intercambio automático de información en virtud del Marco de Comunicación de Información sobre Criptoactivos.
¿Qué dice esta ley?
**Qué es** Los países acuerdan compartir automáticamente información sobre quién tiene criptomonedas y cómo las mueve. Es como si los bancos ya hicieran desde hace años: intercambiarse datos de cuentas para evitar fraudes y evasión de impuestos, pero ahora para monederos digitales y activos cripto. **A quién afecta** Principalmente a personas y empresas que poseen criptoactivos (Bitcoin, Ethereum, etc.). También a plataformas de intercambio de cripto, que deberán reportar quiénes son sus usuarios y sus transacciones. Las administraciones fiscales de los países implicados también están en el centro: recibirán estos datos para verificar si alguien no declara sus ganancias cripto. **Qué cambia** Se acabó la privacidad total en criptomonedas. Tu autoridad tributaria podrá saber qué cripto tienes, dónde la guardas y cómo la usas. Los países coordinarán esta información automáticamente, como hacen ya con cuentas bancarias en el extranjero. Quien oculte ganancias en cripto tendrá mucho más difícil lograrlo sin que lo detecten. **Cuándo** El acuerdo se aprueba para implantarse gradualmente. El primer intercambio de información entre países está previsto para 2027, con datos
💬 Contexto ciudadano
El Marco de Comunicación de Información sobre Criptoactivos (CARF, Crypto-Asset Reporting Framework) es el estándar de la OCDE para el intercambio automático de información fiscal sobre criptomonedas, aprobado en 2022 y adoptado por más de 50 países. Complementa el CRS (Common Reporting Standard) para cuentas financieras, extendiendo la transparencia fiscal al espacio cripto. La resistencia regulatoria de las plataformas de criptoactivos a las obligaciones de reporte ha sido notable: la industria ha presionado para retrasar la implementación y reducir el alcance del CARF. El Acuerdo Multilateral entre autoridades competentes sobre criptoactivos que España suscribe es el vehículo de activación del CARF, que tendrá efectos reales a partir de 2027 cuando comiencen los primeros intercambios automáticos de datos. La comparación con la MiCA (Markets in Crypto-Assets Regulation) europea —que regula las plataformas pero no el intercambio de información fiscal— muestra que CARF y MiCA son instrumentos complementarios del marco regulatorio del sector cripto.