Enmiendas de 2013 al Código Internacional de Seguridad para naves de gran velocidad, 2000, CÓDIGO NGV 2000, adoptadas en Londres el 21 de junio de 2013 mediante Resolución MSC.352(92).
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es una resolución internacional de 2013 que modifica las reglas de seguridad para barcos de gran velocidad. El documento actualiza el Código de Seguridad NGV 2000, que es un conjunto de normas obligatorias que todos los países deben cumplir para los buques rápidos que navegan internacionalmente. La resolución fue adoptada por la Organización Marítima Internacional. **¿A quién afecta?** Afecta a los gobiernos que son parte del tratado internacional, a las navieras que operan buques de gran velocidad, y especialmente a los tripulantes que trabajan en estas naves. Las nuevas reglas sobre seguridad se aplican directamente a los marineros que tienen responsabilidades en operaciones de rescate y entrada a espacios cerrados en estos barcos. **¿Qué cambia o establece?** La resolución establece nuevas obligaciones de entrenamiento y ejercicios de seguridad. Ordena que los tripulantes responsables de rescate en espacios cerrados realicen ejercicios prácticos a bordo del barco al menos cada dos meses. Estos ejercicios deben incluir pruebas de equipos de protección, sistemas de comunicación, medidores de atmósfera y procedimientos de salvamento. Las nuevas reglas entraron en vigor el 1 de enero de 2015.
💬 Contexto ciudadano
El Código NGV 2000 original, adoptado en 1994, establecía estándares básicos de seguridad para embarcaciones de alta velocidad, pero carecía de protocolos específicos de entrenamiento práctico en rescate y espacios cerrados. La Resolución MSC.352(92) de 2013 alinea la normativa internacional OMI con estándares más rigurosos, comparables a las exigencias de la Directiva Europea 2014/90/UE sobre equipos marinos. Todos los Estados miembros de la OMI, incluida España, deben transponer estos requisitos; ningún país CCAA español puede derograr estas obligaciones que prevalecen como normas internacionales vinculantes. Su importancia radica en reducir riesgos ocupacionales críticos: los ejercicios bienales obligatorios de rescate en espacios cerrados disminuyen incidentes de asfixia e intoxicación en tripulantes, que son causas frecuentes de accidentes en la navegación comercial de gran velocidad, mejorando así tanto la seguridad laboral como la respuesta ante emergencias marítimas.