Real Decreto 850/2015, de 28 de septiembre, por el que se modifica el Real Decreto 1615/2009, de 26 de octubre, por el que se regula la concesión y utilización del distintivo "Igualdad en la Empresa".
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Un Real Decreto que modifica las reglas del distintivo empresarial "Igualdad en la Empresa". Este distintivo, creado en 2009, reconoce y premia a las empresas que aplican políticas efectivas de igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres en su actividad laboral. **¿A quién afecta?** A empresas y entidades privadas o de capital público que operan en España y quieren solicitar este distintivo o renovarlo. No pueden solicitar las administraciones públicas. Las modificaciones afectan especialmente a pequeñas y medianas empresas, que reciben un trato diferenciado en los requisitos. **¿Qué cambia o establece?** Refuerza los requisitos exigiendo que las empresas no hayan sufrido sanciones firmes por infracciones graves en igualdad y no discriminación en los últimos dos o tres años. Añade nuevas condiciones: tener un plan de igualdad con sistemas de seguimiento, que haya mujeres en los órganos de administración, y contar con certificaciones externas que verifiquen el cumplimiento. También simplifica los procedimientos unificando fechas para informes de seguimiento y renovación del distintivo.
💬 Contexto ciudadano
El distintivo "Igualdad en la Empresa" surge en 2009 como instrumento voluntario de reconocimiento en España, en sintonía con la Ley Orgánica 3/2007 de igualdad y la Directiva 2006/54/CE sobre igualdad de trato. Este Real Decreto de 2015 endurece significativamente los estándares de la norma original, alineándose con marcos europeos más exigentes al incorporar verificación externa y presencia femenina en órganos de decisión, requisitos que la mayoría de autonomías ahora incorporan en sus propias políticas de igualdad. Aunque la normativa es estatal y aplica uniformemente a todas las empresas españolas, su adhesión es voluntaria, creando una diferencia clara entre empresas certificadas y no certificadas. Para la ciudadanía, esta modificación importa porque fortalece garantías reales de igualdad laboral más allá de enunciados formales, reduce la discriminación salarial y facilita acceso de mujeres a puestos directivos, impactando indirectamente en la calidad de empleo y cohesión social.