Protocolo del Acuerdo de Colaboración y Cooperación por el que se establece una colaboración entre las Comunidades Europeas y sus Estados Miembros, por una parte, y la Federación de Rusia, por otra, para tener en cuenta la adhesión de la República de Croacia a la Unión Europea, hecho en Bruselas el 17 de diciembre de 2014. Entrada en vigor.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Un protocolo que modifica el Acuerdo de Colaboración y Cooperación existente entre la Unión Europea, sus Estados Miembros y Rusia. Este protocolo fue necesario porque la República de Croacia se adhirió a la Unión Europea, por lo que el acuerdo debía actualizarse para incluir a Croacia como nuevo Estado Miembro en las relaciones de colaboración entre ambas partes. **¿A quién afecta?** Afecta a la Unión Europea, la Comunidad Europea de la Energía Atómica (EURATOM), todos los Estados Miembros de la UE incluyendo España, la República de Croacia y la Federación de Rusia. **¿Qué cambia o establece?** El protocolo entra en vigor de forma general y para España el 1 de abril de 2016, finalizando la aplicación provisional que había comenzado el 2 de julio de 2015. A partir de esta fecha, el acuerdo de colaboración y cooperación entre la Unión Europea y Rusia incluye formalmente a Croacia como Estado Miembro, actualizando así los términos de la relación bilateral.
💬 Contexto ciudadano
El Acuerdo de Colaboración y Cooperación entre la Unión Europea y Rusia se suscribió originalmente en 1994, estableciendo el marco institucional de relaciones bilaterales. Con la adhesión de Croacia a la UE en 2013, fue necesario actualizar formalmente este instrumento mediante protocolos de adhesión, procedimiento estándar en ampliaciones europeas también aplicado en acuerdos con terceros países. Aunque este protocolo no introduce cambios sustantivos en la relación UE-Rusia, actualiza la estructura de negociación y compromiso vinculante para los nuevos veinticho Estados Miembros. La entrada en vigor en abril de 2016 (tras aplicación provisional desde 2015) es relevante para España porque consolida la posición europea como bloque unificado en negociaciones comerciales y políticas con Rusia, aunque el impacto directo para ciudadanos españoles es indirecto, mediado por políticas comunitarias coordenadas.