Ley Foral 16/2016, de 11 de noviembre, de Cuentas Abiertas.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una ley que obliga a la Administración de Navarra, sus organismos públicos, sociedades y fundaciones públicas a publicar información sobre todas sus cuentas bancarias para que los ciudadanos puedan acceder a ella. Se trata de un complemento a la Ley de Transparencia y Gobierno Abierto de Navarra, buscando que el dinero público sea visible y controlable por la ciudadanía. **¿A quién afecta?** Afecta a la Administración de la Comunidad Foral de Navarra, organismos públicos dependientes de ella, sociedades públicas, fundaciones públicas, entidades de derecho público incluidas en la Ley de Transparencia de Navarra y la Universidad Pública de Navarra. Cualquier ciudadano tiene derecho a acceder a esta información, salvo en casos protegidos por ley de protección de datos o normas que establezcan el carácter secreto de algunos datos. **¿Qué cambia o establece?** Establece que todas esas entidades deben publicar sus cuentas bancarias con datos como el tipo de cuenta, titularidad, entidad bancaria, saldo global y número de cuenta parcialmente codificado (solo se ven los primeros y últimos cuatro dígitos por seguridad). La información se actualizará cada trimestre en el Portal de Gobierno Abierto de Navarra, presentada de forma clara y comprensible para los ciudadanos.
💬 Contexto ciudadano
Antes de la Ley Foral 16/2016, la transparencia de las cuentas públicas se limitaba a informes presupuestarios y contables, sin desglose de cuentas bancarias específicas. Navarra se posiciona como pionera en España al establecer publicación trimestral detallada de cuentas, superando las exigencias de la Ley 19/2013 estatal de Transparencia que no contempla este nivel de granularidad. Mientras la normativa comunitaria en DOUE promueve gobierno abierto, ninguna otra comunidad autónoma ha replicado este modelo completo de divulgación bancaria. La ley importa decisivamente para el ciudadano porque transforma el control del gasto público: permite rastrear flujos monetarios en tiempo real, detectar irregularidades y ejercer rendición de cuentas efectiva sobre dinero de todos. La codificación de dígitos de cuentas equilibra transparencia radical con seguridad, estableciendo un estándar que combina acceso ciudadano con protección de datos.