Real Decreto 1/2017, de 13 de enero, por el que se modifica el Real Decreto 1067/2015, de 27 de noviembre, por el que se crea la Agencia Estatal de Investigación y se aprueba su Estatuto.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Este Real Decreto modifica la norma que creó la Agencia Estatal de Investigación en 2015. La Agencia es el organismo encargado de financiar, evaluar y dar seguimiento a los proyectos de investigación científica y técnica en España. El decreto ajusta las reglas sobre cómo la Agencia funcionará mientras no tenga su propio presupuesto aprobado por ley. **¿A quién afecta?** Afecta a la Agencia Estatal de Investigación y al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, que es el ministerio responsable de la Agencia. También afecta indirectamente a quienes solicitan financiación para proyectos de investigación, ya que determina cómo se gestionarán los fondos para estas acciones. **¿Qué cambia o establece?** El decreto amplía el plazo en el que el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad debe seguir prestando los servicios administrativos y comunes de la Agencia. En lugar de terminar en diciembre de 2016, estos servicios continuarán hasta que la Agencia tenga un presupuesto propio aprobado por ley. Mientras tanto, los gastos de la Agencia se pagarán con cargo a los presupuestos del Ministerio y se mantendrá la estructura presupuestaria actual sin cambios.
💬 Contexto ciudadano
La creación de la Agencia Estatal de Investigación en 2015 representó una reformulación del sistema de financiación científica español, consolidando bajo una estructura única funciones que previamente estaban dispersas. Esta modificación de 2017 resuelve un problema estructural: la AEI nació sin presupuesto propio, situación excepcional que contrastaba con modelos de otras CCAA como Cataluña, Euskadi o incluso la mayoría de agencias de investigación en Europa y directrices UE que otorgan autonomía presupuestaria. Mientras se aprobaba legalmente su presupuesto, el Ministerio debía sostener administrativamente la Agencia, ampliando indefinidamente el período transitorio. Para el ciudadano importa porque esta incertidumbre presupuestaria afectaba directamente la capacidad de convocatoria de ayudas a investigadores, ralentizando la competitividad científica nacional frente a sistemas europeos mejor estructurados. Solo en 2018 la AEI conseguiría presupuesto propio, normalizando así una institución clave para innovación y desarrollo.