Real Decreto 39/2017, de 27 de enero, por el que se modifica el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, relativo a la mejora de la calidad del aire.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Este Real Decreto modifica la norma anterior sobre calidad del aire para incorporar nuevas directivas europeas. Define y establece objetivos de calidad del aire para los contaminantes atmosféricos que afectan más a la salud y el medio ambiente. Regula cómo evaluar, mantener y mejorar la calidad del aire, utilizando métodos y criterios comunes. También determina qué información deben intercambiar las administraciones públicas con la Comisión Europea y qué información debe darse a conocer al público. **¿A quién afecta?** Afecta a las administraciones públicas que deben evaluar y controlar la calidad del aire, incluyendo el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y la Agencia Estatal de Meteorología. También afecta a las comunidades autónomas y a los gestores de redes regionales y locales de calidad del aire. Indirectamente, afecta a todos los ciudadanos, ya que la norma persigue proteger la salud de las personas y el medio ambiente. **¿Qué cambia o establece?** Cambia los objetivos de calidad de los datos para contaminantes como el benzo(a)pireno, arsénico, cadmio, níquel y mercurio. Modifica los métodos de referencia para medir contaminantes como dióxido de azufre, nitrógeno, partículas y plomo. Rectifica que ya no es obligatorio medir mercurio particulado y mercurio gaseoso divalente. Corrige un error anterior confundiendo i-Hexano con i-Hexeno. Establece que el Ministerio elabore un Índice Nacional de Calidad del Aire para informar al público de manera clara y comparable entre regiones.
💬 Contexto ciudadano
El Real Decreto 39/2017 representa la evolución del marco normativo español de calidad del aire iniciado con el RD 102/2011, incorporando las exigencias de las Directivas europeas 2008/50/CE y 2004/107/CE, que establecen estándares más rigurosos para contaminantes específicos como metales pesados y compuestos aromáticos. Mientras que la mayoría de comunidades autónomas han implementado sistemas de vigilancia conformes con la anterior normativa, esta reforma armoniza criterios de medición y objetivos de calidad a nivel nacional, alineándose con países europeos de referencia como Alemania y Francia que ya disponían de índices públicos integrados. La modificación resulta crucial para el ciudadano porque establece una evaluación uniforme y transparente de la contaminación atmosférica mediante el nuevo Índice Nacional, facilitando comparabilidad entre regiones e información clara sobre riesgos para la salud, mientras que anteriormente la información era fragmentada según la región.