Orden PRA/157/2017, de 24 de febrero, por la que se publica el calendario del período de la hora de verano correspondiente a los años 2017 a 2021.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Esta es una orden ministerial que publica el calendario con las fechas exactas en que comienza y termina el período de hora de verano en España para los años 2017 a 2021. Se basa en el Real Decreto 236/2002, que estableció un sistema de cambio de hora con vigencia indefinida, y que prevé la publicación de calendarios cada cinco años para que ciudadanos y organizaciones conozcan con anticipación las fechas de los cambios horarios. **¿A quién afecta?** Afecta a todos los ciudadanos y organizaciones públicas y privadas en España, incluidas las Islas Canarias, que deben ajustar sus relojes conforme a los cambios de hora establecidos en esta norma. **¿Qué cambia o establece?** Establece que el período de hora de verano comienza el último domingo de marzo a las dos de la madrugada (una en Canarias), adelantando la hora sesenta minutos, y termina el último domingo de octubre a las tres de la madrugada (dos en Canarias), retrasando la hora sesenta minutos. Especifica las fechas concretas para cada año: comienzo en 26 de marzo (2017), 25 de marzo (2018), 31 de marzo (2019), 29 de marzo (2020) y 28 de marzo (2021); terminación en 29 de octubre (2017), 28 de octubre (2018), 27 de octubre (2019), 25 de octubre (2020) y 31 de octubre (2021).
💬 Contexto ciudadano
El sistema de cambio de hora en España se fundamenta en el Real Decreto 236/2002, que trasladó la Directiva Europea 2000/84/CE, armonizando los cambios horarios en toda la UE con criterios comunes. Esta orden ministerial, publicando calendarios quinquenales, proporciona certidumbre a ciudadanos y operadores económicos. Todos los países miembros de la UE aplican estas fechas sincronizadamente, aunque existe debate actual sobre su mantenimiento—algunos estados plantean su eliminación argumentando beneficios energéticos limitados. En España, todas las comunidades autónomas siguen esta normativa, aunque Canarias aplica una diferencia horaria permanente por su ubicación geográfica. La previsibilidad que proporciona esta orden es fundamental para sectores como transporte, telecomunicaciones, comercio y energía, que requieren coordinación internacional. Para el ciudadano, significa sincronización con el resto de Europa, evitando desajustes en comunicaciones, viajes y actividad económica transfronteriza.