Orden PRA/1186/2017, de 29 de noviembre, por la que se crea el órgano administrativo encargado de la ejecución del programa de apoyo a la celebración del acontecimiento de excepcional interés público "Plan 2020 de Apoyo a los Nuevos Creadores Cinematográficos y a la conservación y difusión de la historia del cine español".
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una Orden Ministerial que crea un órgano administrativo encargado de gestionar y ejecutar el "Plan 2020 de Apoyo a los Nuevos Creadores Cinematográficos y a la conservación y difusión de la historia del cine español". Este órgano es un grupo de trabajo formado por representantes de varios organismos públicos y entidades del sector cinematográfico, cuya función principal es certificar que los gastos realizados en el programa cumplen con sus objetivos. **¿A quién afecta?** Afecta a productores, creadores cinematográficos y entidades sin fines lucrativos que deseen acceder a beneficios fiscales a través de este programa. También afecta a los organismos que forman parte del órgano: el Ministerio de Hacienda y Función Pública, el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas y la Fundación Academia de Cine. **¿Qué cambia o establece?** Establece que el programa funcionará desde el 1 de enero de 2017 hasta el 31 de diciembre de 2019, con los máximos beneficios fiscales permitidos por la ley de mecenazgo. El órgano estará compuesto por cinco miembros: un representante del Ministerio de Hacienda y Función Pública, dos del Instituto de Cinematografía, el Director General de la Academia de Artes Cinematográficas y un representante de la Fundación Academia de Cine. Los acuerdos requieren voto favorable del Ministerio de Hacienda para certificaciones y del Instituto de Cinematografía para aprobar planes específicos. El funcionamiento no generará gasto público adicional.
💬 Contexto ciudadano
El Plan 2020 se inserta en el sistema español de incentivos cinematográficos, que operaba previamente mediante la Ley 49/2002 de mecenazgo y deducciones fiscales generales. Esta orden especializa esos mecanismos al crear un órgano de certificación específico para nuevos creadores, modelo que algunas CCAA como Cataluña y Comunidad Valenciana replicaban con sus propios programas autonómicos de cine. El estatus de "acontecimiento de excepcional interés público" permite beneficios fiscales superiores a los genéricos, aunque requiere coordinación interministerial que otras normativas de cine evitan. La iniciativa responde a la fragmentación del apoyo cinematográfico previo: mientras productoras establecidas accedían a deducciones generales, nuevos creadores carecían de mecanismo específico. Para el ciudadano importa porque fortalece la industria cinematográfica española y sus ingresos culturales, aunque los beneficios fiscales implican renuncias presupuestarias que afectan indirectamente al erario público. La estructura de gobierno asegura que decisiones de apoyo requieran alineación entre Hacienda e Industria, marcando un precedente de gobernanza compartida en políticas culturales.