Decreto 53/2017, de 1 de diciembre, por el que se fija el calendario de días inhábiles para el año 2018 a efectos del cómputo administrativo.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es un decreto que establece qué días se consideran inhábiles durante el año 2018 en las Islas Baleares para contar plazos administrativos. Los días inhábiles son aquellos en los que no se cuentan los plazos cuando se tramitan gestiones ante la administración pública. **¿A quién afecta?** Afecta a los ciudadanos y empresas que tengan que cumplir plazos administrativos ante la administración pública de las Islas Baleares, ya que estos plazos no corren en los días declarados inhábiles. También afecta a la administración pública balear en el funcionamiento de su sede electrónica. **¿Qué cambia o establece?** Establece que serán días inhábiles en 2018 todos los sábados y domingos, más trece fiestas nacionales y autonómicas (como Año Nuevo, Reyes, Día de Baleares, Semana Santa, Fiesta del Trabajo, entre otras), y además los días de fiestas locales propios de cada municipio balear. En la sede electrónica de la administración balear solo no se cuenta el plazo en sábados, domingos y las trece fiestas generales, pero sí se cuenta en los días de fiestas locales.
💬 Contexto ciudadano
La Ley de Procedimiento Administrativo Común establece un régimen general de cómputo de plazos administrativos que todas las CCAA deben aplicar, pero cada comunidad autónoma tiene competencia para fijar sus propios días inhábiles mediante decretos anuales, particularmente respecto a festividades locales. El Decreto 53/2017 balear sigue este modelo común, equiparándose a los calendarios de otras CCAA como Cataluña, Andalucía o Galicia, que igualmente publican resoluciones anuales diferenciando entre festivos nacionales uniformes (aplicables en toda España) y festivos autonómicos y locales (variables según territorio). La distinción entre la administración tradicional y la sede electrónica resulta relevante: mientras la administración física respeta todos los días inhábiles, la sede electrónica balear únicamente descuenta festivos generales, lo que acelera procedimientos digitales. Esta regulación impacta directamente a ciudadanos y empresas al ampliar o reducir plazos reales para recurrir, solicitar o responder ante la administración pública balear, generando diferencias significativas respecto a otras regiones.