Orden EIC/388/2018, de 28 de marzo, por la que se acuerda la emisión, acuñación y puesta en circulación de monedas de colección "Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018".
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una orden ministerial que autoriza la emisión, acuñación y venta de monedas de colección conmemorativas de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018. Se trata de monedas especiales en euros, no destinadas a la circulación ordinaria, fabricadas en metales preciosos con un diseño diferente a las monedas de uso común. **¿A quién afecta?** Afecta a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda, que será responsable de fabricar las monedas y comercializarlas. También afecta al Banco de España, que las recibirá una vez acuñadas, y al Tesoro Público, que recibirá el valor facial de las monedas. Finalmente, afecta a los coleccionistas y público en general que podrá adquirir estas monedas. **¿Qué cambia o establece?** Establece dos tipos de monedas: una de 100 euros en oro de 999 milésimas con un máximo de 3.500 piezas, y otra de 10 euros en plata de 925 milésimas con un máximo de 20.000 piezas. Ambas tendrán en el anverso el retrato del Rey Felipe VI y en el reverso motivos relacionados con el fútbol y los emblemas de la Copa Mundial. La emisión comenzará durante el primer cuatrimestre de 2018 y la Fábrica procederá a su comercialización tanto en colecciones como de forma aislada, mediante venta al público y exportación.
💬 Contexto ciudadano
Las monedas de colección españolas constituyen una práctica estatal consolidada desde décadas atrás, sujeta a regulación del Ministerio de Economía y al marco normativo del Tratado de Maastricht. A nivel europeo, el Banco Central Europeo permite que cada Estado miembro emita hasta tres series anuales conmemorativas en euros, práctica habitual en Francia, Italia y Alemania con similares características en metales preciosos. Esta orden reafirma la competencia exclusiva estatal en materia monetaria—las CCAA carecen de capacidad para emitir moneda—y genera ingresos para el Tesoro Público mediante el diferencial entre valor nominal y valor de mercado de los metales. Para el ciudadano, representa una oportunidad de inversión en activos numismáticos de valor intrínseco, aunque con utilidad primordialmente coleccionista y como instrumento de preservación de patrimonio.