Resolución de 6 de junio de 2018, de la Dirección General de Política Energética y Minas, que modifica la de 25 de julio de 2006, por la que se regulan las condiciones de asignación y el procedimiento de aplicación de la interrumpibilidad en el sistema gasista.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una resolución que regula el peaje de gas "interrumpible", un servicio que permite pagar menos por el suministro de gas a cambio de que pueda cortarse en momentos en que la red de distribución está saturada. Modifica las reglas anteriores para el período de octubre de 2018 a septiembre de 2019. **¿A quién afecta?** A los usuarios de gas (empresas o instalaciones) ubicados en zonas donde la red gasista tiene problemas de capacidad: la región de Montmeló (Barcelona) y la región de Pamplona. Estos usuarios pueden solicitar este peaje si aceptan que se les corte el suministro cuando sea necesario. **¿Qué cambia o establece?** Se autoriza una capacidad total de 5 GWh diarios de gas que se puede suministrar bajo este sistema: 2 GWh diarios en la Red prelitoral 45 bar de Montmeló y 3 GWh diarios en la Red de Pamplona (con ubicaciones específicas). Los usuarios tienen hasta el 1 de septiembre de 2018 para solicitar acceder a este peaje en sus puntos de suministro. La resolución entra en vigor al día siguiente de su publicación oficial.
💬 Contexto ciudadano
La interrumpibilidad gasista es un mecanismo de congestión nacido en 2006 que otorga flexibilidad a la red en zonas saturadas. Esta resolución de 2018 actualiza ese régimen para Montmeló y Pamplona, manteniéndose alineada con la regulación estatal del CNMC y los principios de la Directiva 2009/73/CE sobre eficiencia y seguridad del mercado interior del gas. A nivel estatal, todas las CCAA funcionan bajo estas mismas reglas de interrumpibilidad (no hay regímenes autonómicos diferenciados), aunque solo dos zonas activaban este servicio. La relevancia para el usuario radica en que ofrece una opción de ahorro de costes para quien acepte riesgo operacional: pagar menos por gas a cambio de tolerancia de cortes en momentos críticos de la red. Esto beneficia especialmente a industrias flexibles con capacidad de autoabastecimiento temporal, mejorando la estabilidad del sistema sin inversiones costosas en ampliación de infraestructura.