Orden HAC/262/2025, de 12 de marzo, por la que se modifica la Orden HFP/227/2017, de 13 de marzo, por la que se aprueba el modelo 202 para efectuar los pagos fraccionados a cuenta del Impuesto sobre Sociedades y del Impuesto sobre la Renta de no Residentes correspondiente a establecimientos permanentes y entidades en régimen de atribución de rentas constituidas en el extranjero con presencia en territorio español, y el modelo 222 para efectuar los pagos fraccionados a cuenta del Impuesto sobre S
¿Qué dice esta ley?
**Cambios en los pagos fraccionados de impuestos para empresas** Las empresas que operan en España ahora tienen nuevos formularios y reglas para hacer sus pagos a plazos (fraccionados) de impuestos sobre beneficios. Se actualizan los modelos 202 y 222, que son los documentos que usas para decirle a Hacienda cuánto pagas cada trimestre o mes en concepto de impuestos que luego liquidas anualmente. Esto afecta tanto a empresas españolas como a filiales de empresas extranjeras que tienen oficinas aquí. **Quién está afectado:** autónomos y pequeñas empresas que tributan por Impuesto sobre Sociedades (IS), profesionales extranjeros con clientes en España, y grandes empresas con establecimientos permanentes en el extranjero que declaran rentas en territorio español. **Qué cambia:** los formularios se modifican para simplificar trámites, mejorar los campos de información que envías a Hacienda y ajustar los criterios de cálculo de pagos fraccionados. Estas alteraciones buscan que los datos sean más precisos y evitar errores administrativos comunes. **Cuándo aplica:** desde el 12 de marzo de 2025. Si ya estabas usando los modelos anteriores, deberás pasar a los nuevos formularios en tu próximo pago fraccionado (probablemente abril
💬 Contexto ciudadano
Antes de la Orden HAC/262/2025, las normas sobre pagos fraccionados de impuestos en España estaban reguladas por la Orden HFP/227/2017, que establecía los modelos 202 y 222. Estas normas se alineaban con las prácticas estatales y comunitarias vigentes, pero no reflejaban las evoluciones en la regulación fiscal de la Unión Europea ni las necesidades de transparencia y precisión en la gestión de impuestos. La importancia de esta modificación radica en que mejora la coherencia con los estándares de la UE, simplifica los trámites para las empresas y reduce errores administrativos, facilitando así el cumplimiento fiscal en un contexto de mayor integración europea.