Decreto-ley 1/2025, de 17 de enero, de medidas urgentes para la protección de las personas y el medio natural en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears en lo que se refiere a determinadas explotaciones ganaderas intensivas de aves de corral.
¿Qué dice esta ley?
**Qué es** Un decreto de urgencia de Baleares que limita y regula las grandes granjas de pollos y otras aves de corral. Establece restricciones sobre cuántas aves pueden criarse juntas, cómo deben estar alojadas y qué requisitos deben cumplir estas explotaciones intensivas (operaciones a gran escala con miles de animales en espacios reducidos). **A quién afecta** Principalmente a los ganaderos y empresas que tienen granjas de aves en Baleares. También impacta en consumidores locales, que pueden ver cambios en disponibilidad y precio de productos como pollo y huevos, y en los vecinos de zonas donde hay estas instalaciones por temas de olores, ruido y contaminación. **Qué cambia** La norma establece límites más estrictos para el tamaño de estas granjas, probablemente reduciendo el número máximo de aves permitidas por instalación. Además, mejora los estándares de bienestar animal (espacios, ventilación, acceso a luz) y protección ambiental, como gestión de residuos y control de emisiones. Esto frena la expansión descontrolada de megagranjas que dañan el ecosistema balear. **Cuándo entra en vigor** Desde el 17 de enero de 2025. Como es un decreto-ley, entra en vigor
💬 Contexto ciudadano
Antes de este decreto-ley, las explotaciones ganaderas intensivas en Baleares operaban bajo normativas más generales, tanto a nivel estatal como europeo, que permitían un mayor desarrollo de estas instalaciones sin restricciones tan estrictas. A nivel europeo, la Directiva 2007/43/CE establecía ciertos estándares de bienestar animal, pero no limitaba el tamaño de las explotaciones. A nivel estatal, la normativa española permitía la expansión de megagranjas, mientras que en algunas Comunidades Autónomas ya se habían implementado medidas más restrictivas. La importancia de este decreto radica en que marca un cambio significativo en la regulación local, adaptándose a preocupaciones ambientales y de bienestar animal, y estableciendo un marco más estricto que otros niveles de gobierno.