Real Decreto 816/2018, de 6 de julio, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es un decreto del Gobierno que establece la estructura interna del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad. Detalla cómo se organizan los departamentos, órganos y servicios dentro de este ministerio, así como los organismos que dependen de él. **¿A quién afecta?** Afecta directamente al Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad y a los organismos bajo su mando, como el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, el Boletín Oficial del Estado, y los centros de estudios e investigación adscritos. Por extensión, afecta a la administración pública en las funciones que este ministerio realiza. **¿Qué cambia o establece?** El decreto reorganiza el ministerio creando y asignando funciones a la Secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes, la Secretaría de Estado de Igualdad, y la Subsecretaría. Especialmente, reorganiza el Instituto de la Mujer, integrando la Subdirección General para la Igualdad de Trato en una nueva Dirección General para la Igualdad de Trato y Diversidad, y fusionando dos subdirecciones en una nueva Subdirección General para el Emprendimiento, la Igualdad en la Empresa y la Negociación Colectiva de Mujeres.
💬 Contexto ciudadano
El RD 816/2018 reorganiza una estructura ministerial fragmentada hacia la centralización de políticas de igualdad, reflejando la tendencia nacional de elevar género a cartera ministerial de primera línea —similar a Cataluña o País Vasco con sus consejerías—, alineándose con directivas europeas sobre transversalidad. Aprobado por el Gobierno español en 2018, su aplicación es inmediata en la administración central, mientras que las comunidades autónomas mantienen cierta autonomía en su implementación regional. Para la ciudadanía es relevante porque institucionaliza la igualdad de género como prioridad administrativa, mejorando la coordinación de políticas laborales de igualdad de trato y emprendimiento femenino que inciden directamente en derechos y representación.