Resolución de 15 de septiembre de 2025, de la Secretaría de Estado de Seguridad, por la que se modifica la de 28 de febrero de 1996, de la Secretaría de Estado de Interior, por la que se aprueban las Instrucciones para la realización de los ejercicios de tiro del personal de seguridad privada.
¿Qué dice esta ley?
**Resumen para ciudadanos** Los vigilantes de seguridad privada (guardias de empresas, centros comerciales, bancos) tendrán nuevas reglas para entrenar con armas. La Secretaría de Estado de Seguridad ha actualizado los ejercicios de tiro que estos profesionales deben realizar para mantener su licencia y demostrar que saben usar correctamente sus armas. Esta modificación afecta principalmente a empresas de seguridad, vigilantes y guardaespaldas que portan armas en su trabajo. También impacta indirectamente a ciudadanos, porque un personal mejor entrenado significa mayor seguridad en espacios públicos y privados donde circulamos. El cambio actualiza procedimientos que llevaban casi 30 años sin modificarse. Las nuevas instrucciones probablemente incluyen estándares de precisión más exigentes, nuevos protocolos de seguridad o adaptación a tipos de armas modernas. Esto garantiza que los vigilantes mantengan un nivel de competencia acorde con estándares actuales. Entra en vigor el 15 de septiembre de 2025. Las empresas de seguridad tendrán un plazo para adaptar sus entrenamientos y revisar que sus empleados cumplen los nuevos requisitos.
💬 Contexto ciudadano
Antes de la Resolución de 2025, las normas sobre entrenamiento en tiro para el personal de seguridad privada estaban vigentes desde 1996, sin actualizaciones significativas. Esta norma se enmarca dentro del marco estatal español, que regula la actividad de la seguridad privada, y contrasta con las normativas de las Comunidades Autónomas, que pueden tener regulaciones más específicas o menos estrictas en ciertos aspectos. También se diferencia de las normas de la Unión Europea, que establecen principios generales sobre seguridad y armas, pero no detallan los procedimientos de entrenamiento. La importancia de esta modificación radica en su impacto directo en la formación y competencia del personal de seguridad, lo que afecta tanto a las empresas como a la seguridad pública.