Orden PJC/1545/2025, de 26 de diciembre, por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Ministros de 9 de diciembre de 2025, por el que se prorroga el Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo para el sector de la fabricación de vehículos de motor, activado por el Acuerdo del Consejo de Ministros de 23 de diciembre de 2024, de conformidad con el artículo 47 bis del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23
¿Qué dice esta ley?
**Resumen IurisWatch** La fabricación de vehículos de motor obtiene una prórroga del mecanismo RED, que permite a las empresas reducir jornadas de trabajo manteniendo ayudas a los empleados. Es una herramienta para evitar despidos cuando hay dificultades económicas o productivas en el sector. El Gobierno amplía este apoyo tras activarlo hace un año, reconociendo que la industria del automóvil sigue necesitando estabilidad. **A quién impacta** Trabajadores de fábricas de vehículos de motor: pueden mantener empleo con jornada reducida y reciben prestaciones públicas por las horas no trabajadas. Empresas del sector: disponen de más flexibilidad para ajustar producción sin cortes de plantilla. Los gobiernos locales donde hay plantas industriales también notan el efecto en empleo territorial. **Qué cambia** Las empresas pueden seguir aplicando reducciones de jornada sin considerarse despidos (es decir, los trabajadores no pierden formalmente su puesto). El Estado cubre parte del salario no percibido mediante subsidios específicos. Esto extiende la protección al menos varios meses más, evitando que la plantilla se vea afectada por la situación del mercado automotriz. **Cuándo rige** Se publica el 26 de diciembre de 2025. La prórroga
💬 Contexto ciudadano
Antes de la norma Orden PJC/1545/2025, el mecanismo RED ya existía como herramienta estatal para evitar despidos en sectores en dificultad, con base en el Estatuto de los Trabajadores. Sin embargo, su aplicación era limitada en el tiempo y no siempre adaptada a las necesidades específicas de cada comunidad autónoma. La norma actual refuerza y prolonga esta medida, alineándose con el marco europeo de flexibilidad laboral, pero con un enfoque más territorial, permitiendo una mayor adaptación a las realidades locales del sector automotriz. Esto importa porque refleja una coordinación entre el Estado y las CCAA para proteger empleo en un sector clave, manteniendo la estabilidad laboral en momentos de crisis.