Circular 1/2025, de 15 de diciembre, del Comisionado para el Mercado de Tabacos, por la que se establecen las especialidades del procedimiento de autorización, modificación o alteración de modelos de máquinas expendedoras de productos de tabaco y se regula el funcionamiento del Registro de Máquinas Expendedoras.
¿Qué dice esta ley?
Las máquinas que venden cigarrillos y otros productos de tabaco necesitan ahora un proceso de autorización oficial más detallado. El Comisionado para el Mercado de Tabacos ha establecido los pasos concretos que deben seguir los fabricantes y distribuidores para que una máquina pueda funcionar legalmente, incluyendo cómo solicitar cambios en su diseño o funcionamiento. Afecta principalmente a empresas distribuidoras de máquinas expendedoras (vending) de tabaco y a los fabricantes que quieren vender sus modelos en España. También impacta indirectamente en los negocios que instalan estas máquinas (bares, gasolineras, tiendas), ya que solo podrán usar equipos autorizados. Concretamente, se crea un registro oficial donde constará cada modelo aprobado, se definen los requisitos técnicos y de seguridad que deben cumplir las máquinas, y se aclara el procedimiento para solicitar autorizaciones nuevas o modificar las existentes. Esto busca garantizar que todos los equipos respeten controles de edad (venta a menores) y otros estándares de seguridad. Entró en vigor el 15 de diciembre de 2024. Las empresas que tengan máquinas en funcionamiento deberán revisar si sus modelos necesitan actualización o revalid
💬 Contexto ciudadano
Antes de la Circular 1/2025, la regulación de las máquinas expendedoras de tabaco en España era menos específica y se basaba en normativas estatales y europeas generales, que no detallaban claramente los procedimientos de autorización o modificación de modelos. Esta nueva norma introduce un marco más estructurado y transparente, similar a los estándares de la UE, pero con adaptaciones específicas a la realidad española. Es importante porque establece un control más estricto sobre la venta de tabaco a menores, mejora la seguridad y garantiza la uniformidad en la aplicación de las normas, afectando directamente a fabricantes, distribuidores y establecimientos que utilizan estas máquinas.