Orden HAC/1413/2025, de 28 de noviembre, por la que se modifica la Orden HAC/532/2025, de 26 de mayo, por la que se aprueba el modelo 780 «Impuesto sobre el margen de intereses y comisiones de determinadas entidades financieras. Autoliquidación» y el modelo 781 «Impuesto sobre el margen de intereses y comisiones de determinadas entidades financieras. Pago fraccionado» y se establecen las condiciones y el procedimiento para su presentación.
¿Qué dice esta ley?
**Qué es en lenguaje cotidiano** El gobierno modifica los formularios que usan los bancos y cajas de ahorros para declarar y pagar un impuesto especial sobre los beneficios que obtienen de intereses y comisiones. Es como actualizar el recibo que entregan al Ministerio de Hacienda. **A quién afecta** Directamente a entidades financieras (bancos, cajas, instituciones de crédito). Indirectamente también a tus ahorros o créditos, ya que estos impuestos pueden repercutir en las condiciones que te ofrecen. **Qué cambia concretamente** Se ajustan dos modelos de declaración: el 780 (donde la entidad calcula y paga el impuesto de una vez) y el 781 (donde lo paga en plazos). La modificación probablemente afecta a cómo se calcula el impuesto, qué datos hay que reportar o cuándo se presentan. Sin ver los cambios específicos, lo importante es que las entidades financieras deben adaptar cómo reportan estas cantidades a Hacienda. **Cuándo entra en vigor** Se publica el 28 de noviembre de 2025. Las entidades financieras tendrán un plazo para ajustarse a los nuevos formularios y procedimientos, que suele ser de días a semanas desde su publicación
💬 Contexto ciudadano
Antes de la Orden HAC/1413/2025, las entidades financieras aplicaban un modelo de declaración y pago del impuesto sobre el margen de intereses y comisiones, regido por la Orden HAC/532/2025. Esta norma establece una comparativa entre las normativas estatal, autonómica y europea, ya que el impuesto afecta a entidades financieras y puede tener repercusiones en el sistema financiero nacional. Importa porque modifica los procedimientos de autoliquidación y pago fraccionado, lo que puede influir en la gestión fiscal de los bancos y en los costos que soportan los usuarios finales, como clientes de ahorro o créditos.