Orden EFD/374/2026, de 14 de abril, por la que se actualizan determinados estándares de competencias profesionales de las familias profesionales Agraria; Artes Gráficas; Electricidad y Electrónica; Energía y Agua; Edificación y Obra Civil; Fabricación Mecánica; Industrias Extractivas; Madera, Mueble y Corcho; Química; Seguridad y Medio Ambiente; Servicios Socioculturales y a la Comunidad; Textil, Confección y Piel; Transporte y Mantenimiento de Vehículos; y Vidrio y Cerámica recogidos en el Catá
¿Qué dice esta ley?
**Qué es** El Gobierno actualiza los estándares de competencias profesionales (es decir, las habilidades y conocimientos que deben dominar los trabajadores) en 14 sectores clave: desde agricultura y construcción hasta transporte y química. Estos estándares son como el "carnet de conducir" laboral: definen qué sabe y sabe hacer un profesional en cada rama. **A quién afecta** Impacta a trabajadores en formación profesional, autónomos y empresas de esos 14 sectores, así como a centros educativos que imparten cursos. También a las administraciones públicas que acreditan competencias y certifican a los profesionales. Si trabajas o estudias en construcción, electricidad, agricultura o industria, esto te toca directamente. **Qué cambia** Los requisitos de habilidades y conocimientos en estos oficios se adaptan a la realidad actual: nuevas tecnologías, sostenibilidad, cambios en el mercado laboral. Significa que los cursos de formación, las pruebas de certificación y lo que se exige a un profesional para trabajar legalmente en estos sectores se actualizan. Por ejemplo, un electricista tendrá que dominar nuevas normativas o herramientas que no existían antes. **Cuándo entra en vigor** Desde el 14 de abril de 2026.
💬 Contexto ciudadano
Antes de la Orden EFD/374/2026, los estándares de competencias profesionales en los 14 sectores mencionados estaban definidos por normativas estatales, autonómicas o europeas, pero no siempre se adaptaban a las necesidades actuales del mercado laboral. Esta orden actualiza estos estándares, alineándolos con las demandas de la economía moderna, como la sostenibilidad y las nuevas tecnologías. Es importante porque garantiza que las competencias profesionales reflejen la realidad laboral actual, mejorando la calidad de la formación y la empleabilidad en estos sectores clave.