Real Decreto 46/2019, de 8 de febrero, por el que se regula la pesquería de atún rojo en el Atlántico Oriental y el Mediterráneo.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** El Real Decreto 46/2019 es una norma que regula la pesca de atún rojo en el Atlántico Oriental y el Mediterráneo. Consolida en un único instrumento jurídico todas las normas sobre atún rojo que existían hasta ese momento, derogando el Real Decreto 71/1998 y una Orden ministerial de 2017. Incorpora también las nuevas medidas que estableció la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA) en 2017, basadas en informes científicos que indicaban una recuperación de la población de esta especie. **¿A quién afecta?** Afecta a todas las flotas pesqueras españolas que capturan atún rojo: la flota de cebo vivo del Cantábrico, la flota del Caladero Cantábrico Noroeste, la flota de cañas y líneas de mano del Estrecho, las flotas de palangre y línea de mano del Mediterráneo, la flota de cerco del Mediterráneo, los operadores de almadrabas y la flota con base en Canarias. También afecta a la pesca de recreo y deportiva, que tiene asignada una cuota específica. **¿Qué cambia o establece?** La norma establece nuevos límites de captura más altos: 28.200 toneladas para 2018, 32.240 para 2019 y 36.000 para 2020. Revisa los procedimientos para asignar cuotas y distribuir las posibilidades de pesca, permitiendo que las flotas que fueron limitadas en el pasado reduzcan sus capturas o abandonen la actividad. Además, obliga a utilizar un sistema electrónico de documentación para registrar todas las capturas de atún rojo, con el objetivo de identificar el origen de cada ejemplar capturado.
💬 Contexto ciudadano
El Real Decreto 46/2019 consolida la fragmentada normativa anterior sobre atún rojo español, derogando el anticuado RD 71/1998 que no respondía a los cambios científicos sobre la recuperación poblacional de la especie. La norma se alinea con los estándares internacionales establecidos por la CICAA y con el marco europeo de conservación marina, permitiendo a España elevar sus cuotas de captura (de 28.200 a 36.000 toneladas entre 2018-2020) mientras mantiene requisitos de trazabilidad mediante documentación electrónica. Aunque los sectores pesqueros costeros la acogen positivamente al reconocer mejora del recurso, algunos operadores tradicionales ven limitadas sus posibilidades de captura bajo cuotas históricas. Para el ciudadano importa porque equilibra la viabilidad económica de comunidades pesqueras del Atlántico y Mediterráneo con la sostenibilidad de una especie de alto valor comercial, evitando el colapso que sufrió hace décadas.