Enmiendas de 2020 al Código Internacional de Seguridad para los buques que utilicen gases u otros combustibles de bajo punto de inflamación (Código IGF), adoptadas en Londres el 11 de noviembre de 2020 mediante la Resolución MSC.475(102).
¿Qué dice esta ley?
**Qué es** Son cambios para hacer más seguro el transporte de barcos que funcionan con gases o combustibles especiales (como gas natural licuado). Establecen nuevas reglas técnicas sobre cómo construir, equipar y operar estos buques para evitar explosiones e incendios. **A quién afecta** Principalmente a empresas navieras, astilleros y propietarios de barcos mercantes que usen combustibles alternativos. También a las administraciones marítimas que supervisan estos buques y, indirectamente, a puertos y compañías aseguradoras. **Qué cambia** Las enmiendas refuerzan los requisitos de seguridad: mejor diseño de tanques de combustible, sistemas de detección de fugas más rigurosos, protocolos de entrenamiento más exigentes para la tripulación, y controles más estrictos durante la carga y descarga de combustible. En la práctica, los barcos nuevos o modificados deberán cumplir estándares más altos antes de navegar. **Cuándo entra en vigor** La resolución se adoptó el 11 de noviembre de 2020. La mayoría de buques nuevos construidos tras esta fecha deben ajustarse. Los barcos existentes tienen plazos graduales según su antigüedad (generalmente entre 2023 y 2028, dependiendo de cada caso específico).
💬 Contexto ciudadano
Las Enmiendas de 2020 al Código IGF (International Code of Safety for Ships Using Gases or Other Low-flashpoint Fuels) actualizan los requisitos de seguridad para buques propulsados por GNL y otros combustibles de bajo punto de inflamación, adaptándolos a la evolución tecnológica y a los compromisos de descarbonización marítima. Antes de estas enmiendas, el Código IGF de 2015 era el marco principal, pero no contemplaba combustibles emergentes como el metanol o el amoniaco. En el contexto del objetivo IMO de reducir emisiones de carbono del transporte marítimo un 40% antes de 2030, la actualización es clave para los astilleros y armadores españoles que apuestan por flota de bajas emisiones. Su publicación en el BOE garantiza la aplicación directa en abanderamiento español.