Orden TRM/367/2026, de 10 de abril, relativa a las condiciones de circulación de trenes históricos en la Red Ferroviaria de Interés General.
¿Qué dice esta ley?
**Qué es** Una nueva regulación que establece las normas para que los trenes antiguos y de patrimonio histórico puedan circular por las vías ferroviarias principales de España. Define qué requisitos técnicos y de seguridad deben cumplir estos trenes para operar legalmente en la red general. **A quién afecta** Principalmente a asociaciones de aficionados, museos ferroviarios y empresas de turismo que operan trenes históricos. También a Renfe y gestores de infraestructuras ferroviarias, que deben autorizar y supervisar estas circulaciones. Indirectamente, a viajeros que utilizan estos servicios turísticos. **Qué cambia** Hasta ahora no había un marco claro para estos trenes. La orden unifica los criterios de seguridad, mantenimiento y documentación que deben cumplir. Establece inspecciones obligatorias, requisitos de personal especializado y procedimientos para solicitar autorizaciones de circulación. Permite que más operadores históricos funcionen de forma regulada sin sorpresas administrativas. **Cuándo entra en vigor** La orden se publicó el 10 de abril de 2026 y tiene efectos inmediatos, aunque probablemente haya un período transitorio para que los operadores actuales se adapten a los nuevos requisitos. Los interesados deben consultar si hay plazo de adaptación en la normativa específica.
💬 Contexto ciudadano
Antes de la Orden TRM/367/2026, no existía un marco normativo claro para la circulación de trenes históricos en la Red Ferroviaria de Interés General, lo que generaba incertidumbre legal y seguridad. Esta norma establece un marco uniforme, similar a los estándares de seguridad aplicables a los trenes convencionales, pero adaptado a las particularidades de los vehículos históricos. A diferencia de las regulaciones estatales o de las normas de la UE, que suelen ser más generales, esta orden introduce requisitos específicos de inspección, mantenimiento y autorización, permitiendo una operación más segura y regulada. Su importancia radica en garantizar la coherencia con las normas de seguridad ferroviaria, facilitando el uso sostenible de los trenes históricos sin comprometer la seguridad de la red.