Ley 3/2025, de 23 de junio, de garantías y derechos de las personas con necesidades paliativas.
¿Qué dice esta ley?
Las personas en fase avanzada de enfermedades graves (sin posibilidad de curación) tendrán derecho a recibir cuidados que alivien el sufrimiento físico y emocional, con atención integral que incluye apoyo psicológico, social y espiritual. No se trata solo de medicinas, sino de asegurar dignidad y bienestar en los últimos momentos de vida. Afecta principalmente a pacientes con enfermedades terminales, sus familias y los profesionales sanitarios (médicos, enfermeros, psicólogos). También impacta en hospitales, centros de salud y residencias que deben garantizar estos servicios. Cambia lo siguiente: se reconoce el derecho a acceder a estos cuidados en cualquier lugar (hospital, domicilio, residencia), sin importar la enfermedad específica; se garantiza información clara sobre opciones disponibles; se protege a los profesionales que apliquen estas medidas; se incluye apoyo familiar y duelo (acompañamiento después de la muerte); se crea un marco para que no haya desigualdad entre comunidades autónomas. Entra en vigor desde su publicación en junio de 2025. Las administraciones públicas tienen plazo para adaptar sus estructuras sanitarias.
💬 Contexto ciudadano
Antes de la Ley 3/2025, las garantías para personas con necesidades paliativas variaban según las comunidades autónomas, lo que generaba desigualdades en el acceso a cuidados dignos y equitativos. Esta norma establece un marco común a nivel estatal, superando las diferencias entre CCAA y la UE, para asegurar derechos universales en el ámbito paliativo. Su importancia radica en garantizar una atención integral, digna y accesible, sin discriminación, promoviendo la igualdad y la calidad de vida en los momentos finales.