Denuncia del Acta de Londres al Arreglo de La Haya, de 6 de noviembre de 1925, relativo al depósito internacional de dibujos y modelos industriales, hecha en Londres el 2 de junio de 1934, así como del Acta Adicional de Mónaco al Arreglo de La Haya, relativo al depósito internacional de dibujos y modelos industriales, de 6 de noviembre de 1925, revisado en Londres el 2 de junio de 1934, hecha en Mónaco el 18 de noviembre de 1961.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** España anuncia que se retira de dos tratados internacionales que permiten registrar dibujos y modelos industriales (diseños de productos) en varios países de forma centralizada. Esta decisión se notificó a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual el 18 de septiembre de 2012, y la renuncia se hace efectiva el 18 de octubre de 2016. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente a empresas y diseñadores españoles que utilizaban estos tratados para proteger sus diseños en múltiples países sin tener que registrar cada uno por separado. También afecta a quienes dependían del sistema para registrar diseños españoles en el extranjero. **¿Qué cambia o establece?** A partir del 18 de octubre de 2016, España deja de participar en estos dos sistemas de registro internacional de diseños que había integrado desde 1956 y 1969. Los diseñadores españoles ya no pueden usar este mecanismo centralizado y deberán buscar otras formas de proteger sus diseños en el extranjero.
💬 Contexto ciudadano
Desde 1956 y 1969, España participaba en el sistema de La Haya, permitiendo registro centralizado de dibujos y modelos industriales en múltiples países mediante un único procedimiento. Esta denuncia, notificada en 2012 y efectiva en octubre de 2016, sitúa a España en posición excepcional: mientras la mayoría de países europeos mantienen la afiliación, España se retira. Aunque la Unión Europea cuenta con su Dibujo o Modelo Comunitario desde 1993, el sistema de La Haya ofrecía vía adicional económica y rápida. El impacto recae especialmente en pequeñas y medianas empresas de diseño, que ahora enfrentan registros individuales más costosos y complejos en el extranjero, reduciendo competitividad frente a empresas de jurisdicciones que mantienen cobertura del tratado.