Resolución de 6 de octubre de 2025, del Organismo Autónomo Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, por la que se crea la sede electrónica del organismo.
¿Qué dice esta ley?
**La AESAN abre su sede digital para trámites online** La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha puesto en marcha una sede electrónica (oficina digital). Esto significa que ahora puedes hacer trámites con ellos por internet: presentar solicitudes, recibir notificaciones y acceder a expedientes sin pisar una oficina física. Afecta directamente a empresas de alimentación, distribuidores, importadores y cualquier persona que necesite gestionar permisos, consultas o autorizaciones relacionadas con seguridad alimentaria ante la AESAN. También simplifica los trámites para particulares que presenten reclamaciones o solicitudes sobre etiquetado, aditivos o seguridad de alimentos. Lo concreto: reduces desplazamientos, agilizas los trámites administrativos y tienes un registro digital de todas tus comunicaciones. Los plazos de respuesta funcionan igual, pero ya no dependen de envíos por correo postal. Además, recibirás notificaciones electrónicas directamente en tu cuenta. Entra en vigor desde el 6 de octubre de 2025. A partir de esa fecha, la AESAN considera válidos todos los trámites presentados por vía telemática a través de su nueva sede.
💬 Contexto ciudadano
La Resolución de la AESAN que crea su sede electrónica formaliza la implantación de la administración electrónica en la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, habilitando la tramitación telemática de autorizaciones de nuevos alimentos, registro de establecimientos y notificaciones de alertas RASFF. La AESAN gestiona más de 50 procedimientos administrativos distintos y su digitalización era una demanda recurrente del sector agroalimentario. Comparada con la EFSA europea —que cuenta con plataformas digitales de tramitación desde 2010— o con la FSA británica, cuyo portal es referente internacional de usabilidad, la sede electrónica española llega tarde pero incorpora la integración con el sistema europeo RASFF para la comunicación de emergencias alimentarias en tiempo real, lo que supone un avance significativo en la gestión de crisis alimentarias como las que afectaron al pepino español en 2011 o al aceite de orujo adulterado en años posteriores.