Resolución de 10 de abril de 2020, de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Ministros de 10 de abril de 2020, por el que se instruye al Instituto de Crédito Oficial a poner en marcha el segundo tramo de la línea de avales aprobada por el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, y se establece que sus beneficiarios sean las pequeñas y medianas empresas y autónomos afectados por las consecuencias económicas del COVID-19.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una Resolución que publica un Acuerdo del Consejo de Ministros del 10 de abril de 2020. Ordena al Instituto de Crédito Oficial poner en marcha el segundo tramo de una línea de avales (garantías del Estado) para financiación, aprobada originalmente por el Real Decreto-ley 8/2020 de 17 de marzo. **¿A quién afecta?** A las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos que hayan sufrido las consecuencias económicas del COVID-19 y necesiten financiación. **¿Qué cambia o establece?** El Estado aporta 20.000 millones de euros en avales para cubrir préstamos que entidades financieras otorguen a pymes y autónomos. Las entidades financieras elegibles deben haberse adherido al contrato con el Instituto de Crédito Oficial antes del 15 de mayo de 2020. El precio del préstamo con aval debe ser menor que el de préstamos sin aval, y las entidades no pueden exigir contratar otros productos para acceder al crédito avalado. El plazo para solicitar estos avales es hasta el 30 de septiembre de 2020.
💬 Contexto ciudadano
La Resolución de 10 de abril de 2020 activa el segundo tramo de la línea de avales del ICO, orientado específicamente hacia las pequeñas y medianas empresas y autónomos que habían quedado infrarepresentados en el primer tramo. La línea de avales, con una dotación total de hasta 100.000 millones de euros, fue el principal instrumento de política económica del Gobierno español durante la pandemia para mantener el flujo de crédito. La segmentación de la línea en tramos específicos para PYMES y autónomos —colectivos con menor capacidad de negociación con los bancos— reflejó el aprendizaje de los primeros días, donde las grandes empresas habían accedido más rápidamente al crédito avalado, reproduciendo las asimetrías habituales del mercado crediticio en momentos de incertidumbre extrema.