Real Decreto 936/2025, de 21 de octubre, por el que se modifica el Real Decreto 560/1995, de 7 de abril, por el que se establece las tallas mínimas de determinadas especies pesqueras.
¿Qué dice esta ley?
**Qué es** El Gobierno actualiza las reglas sobre el tamaño mínimo que deben tener los peces antes de poder comercializarlos. Es decir, modifica cuál es la talla más pequeña permitida para vender distintas especies de pescado. **A quién afecta** Principalmente a pescadores profesionales, barcos pesqueros y empresas comercializadoras de pescado. También impacta indirectamente en consumidores, porque estos cambios influyen en lo que llega a las tiendas y sus precios. **Qué cambia** El Real Decreto establece nuevas medidas mínimas para capturar y vender ciertas especies. Aunque el texto no especifica cuáles varían exactamente, este tipo de actualizaciones suelen responder a cambios en las poblaciones de peces o a nuevas recomendaciones científicas sobre la sostenibilidad. El objetivo es proteger los stocks de pescado permitiendo que los ejemplares jóvenes crezcan antes de ser sacados del mar, garantizando la viabilidad de la pesca a largo plazo. **Cuándo entra en vigor** El decreto se aprobó el 21 de octubre de 2025 y entró en vigor conforme a lo indicado en su disposición final. Pescadores y comercios deben cumplir estas nuevas tallas desde esa fecha.
💬 Contexto ciudadano
La actualización de las tallas mínimas de especies pesqueras revisa una norma de 1995 que en 30 años ha visto cambiar radicalmente el estado de los stocks pesqueros en el Mediterráneo y el Atlántico ibérico. El Reglamento de Control de la Pesca UE 1224/2009, profundamente revisado en 2023, establece un sistema de tallas mínimas de referencia para la conservación (MCRS) que obliga a los estados miembros a adaptar su normativa. Stocks como la merluza del Cantábrico y la anchoa mediterránea llevan años en niveles críticos según el ICES; las tallas mínimas actuales permiten capturar individuos que no han completado su primer ciclo reproductor. A diferencia de Portugal y Francia, que actualizaron sus tallas en 2022-2023, España llegaba tarde; la sincronización con los estándares europeos es también una condición para el acceso a fondos del EMFAF (Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura). La medida es políticamente difícil por su impacto a corto plazo en los pescadores, pero científicamente imprescindible para la sostenibilidad del sector.