Real Decreto 1032/2025, de 12 de noviembre, por el que se establecen las normas reguladoras de la concesión directa de préstamos a varias entidades para el desarrollo industrial del programa Sustitución de Sistemas Anteriores en el Espectro Electromagnético-Santiago Fase II.
¿Qué dice esta ley?
**Qué es** Una ayuda financiera del Gobierno para empresas que participan en un proyecto tecnológico específico: renovar los sistemas de comunicaciones que utilizan las ondas de radio (espectro electromagnético). Es dinero que se concede directamente, sin pasar por un concurso público abierto, porque se considera esencial para este programa concreto de modernización industrial. **A quién afecta** Principalmente a empresas privadas del sector telecomunicaciones e industrial que trabajan en la "Fase II Santiago" de este programa de sustitución. También a administraciones públicas que puedan ser beneficiarias. Si trabajas en sectores que dependen de estas infraestructuras (telefonía, servicios de emergencia, transporte), indirectamente te afecta porque mejora la tecnología que usas. **Qué cambia** Las empresas seleccionadas reciben dinero prestado (con la obligación de devolverlo) para financiar proyectos de modernización tecnológica. Esto acelera la renovación de infraestructuras de comunicaciones obsoletas, evitando que el proceso dependa de procesos de licitación competitivos más lentos. Las condiciones del préstamo (plazo, interés, garantías) se establecen en este decreto. **Cuándo entra en vigor** Desde el 12 de noviembre de 2025, fecha de publicación en el Boletín Oficial del Estado.
💬 Contexto ciudadano
El decreto de préstamos para el programa Santiago Fase II de modernización del espectro electromagnético se enmarca en el compromiso español con la OTAN de racionalizar el uso del espectro de frecuencias para liberar bandas destinadas a las comunicaciones civiles 5G y 6G, en cumplimiento del Plan Nacional de Frecuencias. Anteriores fases del programa Santiago ya habían actualizado los sistemas militares de comunicaciones con financiación directa del Estado; la Fase II extiende la modernización a sistemas más complejos. La UE y la OTAN coinciden en que la soberanía del espectro es un elemento de seguridad nacional, especialmente tras las experiencias de interferencia de señales en el Báltico y el Mediterráneo oriental. Para España, que gestiona un espectro electromagnético especialmente complejo por la densidad de instalaciones militares en el Mediterráneo y el Estrecho de Gibraltar, este programa garantiza la interoperabilidad con los aliados.