Enmienda adoptada en Ginebra el 12 de marzo de 2019, al Anexo IV del Acuerdo relativo a la adopción de reglamentos técnicos armonizados de las Naciones Unidas aplicables a los vehículos de ruedas y los equipos y piezas que puedan montarse o utilizarse en estos, y sobre las condiciones de reconocimiento recíproco de las homologaciones concedidas conforme a dichos reglamentos de las Naciones Unidas, hecho en Ginebra el 20 de marzo de 1958.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es una enmienda a un acuerdo internacional de 1958 que establece cómo deben estructurarse y numerarse las homologaciones de tipo para vehículos de ruedas. La enmienda fue adoptada en Ginebra el 12 de marzo de 2019 y entró en vigor el 6 de marzo de 2020. **¿A quién afecta?** Afecta a los organismos responsables de la homologación de vehículos en los países que forman parte del acuerdo, incluida España. Impacta también en los procesos administrativos y técnicos de reconocimiento de homologaciones entre países. **¿Qué cambia o establece?** Modifica el sistema de numeración de las homologaciones internacionales de vehículos. Establece que los números de homologación tendrán secciones específicas: una letra "E" mayúscula, información del país, una secuencia numérica de entre cuatro y seis dígitos comenzando en 0001, y otros componentes separados por asteriscos. Los dígitos serán únicamente arábigos. La norma especifica que estas reglas aplican a todos los reglamentos excepto al Reglamento n.º 0, que tiene sus propias definiciones.
💬 Contexto ciudadano
El marco internacional de Naciones Unidas de 1958 para homologación vehicular fue actualizado en marzo de 2019 mediante una enmienda que estandariza la numeración de certificados (formato: E + código país + secuencia 0001-9999). Vigente desde 2020, vincula a prácticamente todos los países europeos y desarrollados, incluida España, eliminando obstáculos para el reconocimiento mutuo de homologaciones. A diferencia de depender solo de directivas UE, este tratado internacional amplía la cooperación a terceros países. Para los ciudadanos españoles, esto reduce costos administrativos en importación de vehículos, agiliza trámites aduanales y aumenta la disponibilidad de modelos extranjeros en el mercado nacional, aunque el cambio es principalmente técnico y poco visible en la experiencia cotidiana.