Orden CSM/115/2021, de 11 de febrero, por la que se establecen los requisitos de información y comercialización de mascarillas higiénicas.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** La Orden CSM/115/2021 es una regulación que establece requisitos para la información y venta de mascarillas higiénicas. Estas mascarillas no son productos sanitarios ni equipos de protección individual, pero están diseñadas para reducir la proyección de secreciones respiratorias cuando se habla, tose o estornuda, y para limitar la entrada de estas secreciones del exterior. Se basan en especificaciones técnicas españolas (UNE) y normas europeas. **¿A quién afecta?** Afecta a los fabricantes, importadores y distribuidores que comercializan mascarillas higiénicas, que deben cumplir con los requisitos establecidos. También afecta a las personas consumidoras, que tienen derecho a información clara sobre estos productos. Y afecta a las autoridades que supervisan el mercado para garantizar que se cumplen los requisitos. **¿Qué cambia o establece?** Mejora y amplía una orden anterior (SND/354/2020) con requisitos más específicos sobre clasificación de mascarillas, ensayos de calidad, seguridad, tallas y marcado. Incorpora las últimas normas técnicas europeas y la experiencia obtenida desde 2020. Crea un marco regulador más claro que proporciona mayor seguridad jurídica para el sector y mejor información para los consumidores.
💬 Contexto ciudadano
La Orden CSM/115/2021 moderniza el marco regulatorio que España inició con la Orden SND/354/2020 durante la pandemia, respondiendo a la necesidad de regular productos que ocupaban un vacío legal entre bienes de consumo y equipos de protección individual. Mientras que la Unión Europea carece de normativa específica para mascarillas higiénicas—dejando que cada Estado miembro desarrolle su propia regulación basada en normas técnicas comunes (UNE/EN)—España opta por un enfoque más estricto mediante requisitos detallados sobre clasificación, ensayos de calidad y marcado obligatorio. Esta orden es de aplicación nacional y vinculante para todas las comunidades autónomas y operadores económicos, estableciendo un estándar superior al de muchos Estados miembros que no regulan específicamente estos productos. Para el ciudadano, esto implica mayor seguridad jurídica y información transparente: garantiza que las mascarillas cumplan especificaciones técnicas verificadas, protege contra productos deficientes y asegura que el etiquetado sea claro sobre capacidades reales, resultando especialmente relevante en contextos de salud pública donde prevalecen estos artículos.