Orden TMA/488/2021, de 19 de mayo, por la que se modifica el Catálogo de líneas y tramos de la Red Ferroviaria de Interés General, aprobado por Orden FOM/710/2015, de 30 de enero.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Esta orden modifica el catálogo de líneas ferroviarias de Interés General para reparar los daños causados por un temporal de 2018. Un río destruyó un puente en la línea férrea que va de Utrera a Fuente de Piedra, en Andalucía, suspendiendo el servicio. En lugar de reconstruir el puente dañado, el Gobierno decidió usar una vía ferroviaria cercana que ya existía y que es propiedad de la Junta de Andalucía, llamada eje ferroviario transversal andaluz. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente a la Junta de Andalucía, que cede una parte de su infraestructura ferroviaria al Estado. También afecta a los usuarios de esa línea de tren y al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), que pasará a gestionar este nuevo tramo. **¿Qué cambia o establece?** Se incorpora oficialmente a la Red Ferroviaria de Interés General un tramo de 9,3 kilómetros (entre los kilómetros 90.100 y 99.400) del eje ferroviario transversal andaluz, que ahora forma parte de la línea Bifurcación Utrera-Fuente de Piedra. Esta línea pasa a tener una longitud total de 109 kilómetros. La orden entra en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
💬 Contexto ciudadano
La Orden TMA/488/2021 modifica el catálogo de líneas ferroviarias de la Red Ferroviaria de Interés General para adaptar la infraestructura a la realidad física tras el temporal de 2018 que destruyó el puente sobre el río Corbones en la línea Utrera-Fuente de Piedra. En lugar de reconstruir el puente, se opta por suprimir el tramo del catálogo de líneas de interés general, reconociendo el abandono definitivo del servicio. Esta situación contrasta con el mantenimiento de líneas de baja demanda en otras CCAA con mayor presión política. Importa porque normaliza jurídicamente la situación de un tramo sin servicio desde 2018, pero también evidencia las limitaciones presupuestarias para mantener la red ferroviaria en zonas de baja densidad de tráfico, con impacto en la conectividad de comunidades rurales que pierden definitivamente la alternativa ferroviaria.