Real Decreto 935/2021, de 26 de octubre, por el que se modifica el Real Decreto 208/2019, de 29 de marzo, por el que se establecen las normas reguladoras de la concesión directa de un préstamo a la empresa HISDESAT SERVICIOS ESTRATÉGICOS, S.A. para el desarrollo del programa SPAINSAT-NG de comunicaciones por satélite.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Una modificación del Real Decreto 208/2019 que regulaba el préstamo directo a la empresa HISDESAT para el programa SPAINSAT-NG. Este programa consiste en diseñar, desarrollar, fabricar, lanzar y probar dos satélites de comunicaciones (SPAINSAT NG I y II) y su correspondiente infraestructura terrestre para uso del Gobierno y las Fuerzas Armadas. **¿A quién afecta?** Afecta a HISDESAT Servicios Estratégicos S.A., la empresa responsable de ejecutar el programa, y al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo que concede el préstamo. Impacta en las comunicaciones militares y gubernamentales seguras del Estado. **¿Qué cambia o establece?** Modifica las condiciones del préstamo por retrasos causados por la complejidad técnica y COVID-19, y por costes adicionales no previstos inicialmente. El préstamo es de 850 millones de euros a interés cero, sin garantías, desembolsado entre 2019 y 2025. Se ajusta el calendario de devolución al Tesoro Público, que irá de 2024 a 2031, en concordancia con el nuevo programa de pagos del Ministerio de Defensa a HISDESAT por el uso de los satélites.
💬 Contexto ciudadano
La modificación del préstamo estatal a HISDESAT para el programa SPAINSAT-NG actualizó las condiciones financieras de uno de los proyectos de defensa y soberanía tecnológica más ambiciosos de España: el desarrollo y lanzamiento de dos satélites militares de comunicaciones para substituir a los XTAR-EUR y Spainsat I. Los satélites de comunicaciones militares son infraestructuras estratégicas que determinan la autonomía de las comunicaciones seguras de las Fuerzas Armadas en operaciones fuera del territorio nacional, una capacidad que España financia con préstamos reembolsables para estimular la industria aeroespacial nacional —con empresas como Indra, GMV y Sener— en lugar de adquirir capacidades extranjeras. El programa seguía el modelo de otros países europeos que financian sus satélites de defensa mediante partenariados público-privados, como Francia con su Syracuse IV o el Reino Unido con su Skynet 5.