Real Decreto 966/2021, de 8 de noviembre, por el que se modifica el Reglamento para la determinación de la aptitud psicofísica del personal de las Fuerzas Armadas, aprobado por el Real Decreto 944/2001, de 3 de agosto.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es un Real Decreto que actualiza las enfermedades consideradas para determinar si el personal de las Fuerzas Armadas es apto o no apto para el servicio. Modifica el reglamento que establece qué condiciones de salud pueden descalificar a una persona en las Fuerzas Armadas. **¿A quién afecta?** Afecta a todo el personal de las Fuerzas Armadas: quienes quieren ingresar y quienes ya están en servicio. En particular, afecta a personas con virus del VIH, diabetes, psoriasis y enfermedad celíaca, que antes eran causas de exclusión o limitación. **¿Qué cambia o establece?** Elimina la enfermedad celíaca completamente como causa de exclusión. Para el VIH, diabetes y psoriasis, deja de excluirlos automáticamente y exige que en cada caso se haga un análisis individual. Cambia también cómo se clasifican: el VIH se integra en "Inmunodeficiencias", la diabetes en "Páncreas Endocrino" y la psoriasis en "Otras dermatosis", todas con evaluaciones caso por caso en lugar de exclusiones automáticas. Esto evita contradicciones: si alguien con estas enfermedades puede entrar a las Fuerzas Armadas, ahora tampoco será automáticamente expulsado por ellas.
💬 Contexto ciudadano
La actualización del Reglamento de aptitud psicofísica de las Fuerzas Armadas incorporó nuevos criterios médicos y psicológicos basados en los avances científicos de las dos décadas transcurridas desde el Reglamento de 2001, adaptando las condiciones de aptitud a las exigencias operacionales modernas y a la evolución del conocimiento médico sobre enfermedades crónicas y salud mental. La reforma reflejó el cambio en la concepción de la aptitud militar, que ha evolucionado desde los criterios físicos tradicionales hacia una visión más integral que incluye la resiliencia psicológica y la capacidad de operar en entornos de alta presión. Esta actualización era especialmente relevante en el contexto de la creciente incorporación de la mujer a todas las escalas militares, que había evidenciado la necesidad de revisar criterios de aptitud diseñados originalmente para una fuerza armada exclusivamente masculina y adaptarlos a la diversidad actual.