Acuerdo entre el Gobierno del Reino de España y el Gobierno de la República de Croacia, para la protección mutua de la información clasificada, hecho en Zagreb el 15 de diciembre de 2020.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Un acuerdo entre los gobiernos de España y Croacia que establece reglas conjuntas para proteger la información secreta que intercambien entre sí. Define qué se entiende por información clasificada, qué niveles de secreto existen, quién puede acceder a ella y cómo debe manejarse cuando pasa de un país a otro. **¿A quién afecta?** Afecta a los gobiernos de ambos países, a sus funcionarios y empleados que trabajen con información clasificada, y a las empresas privadas (contratistas) que manejen información secreta en contratos con estos gobiernos. También afecta a cualquier tercero (otro país u organización) a quien alguno de estos gobiernos quiera compartir información clasificada. **¿Qué cambia o establece?** El acuerdo establece que ambos países deben proteger la información secreta del otro con el mismo cuidado que usan para la suya; reconocen mutuamente los permisos de seguridad que cada uno otorga a sus personas y empresas; solo pueden acceder a información clasificada quienes estén autorizados y tengan razón profesional para conocerla; deben informarse inmediatamente de cambios en estos permisos; no pueden compartir información clasificada con terceros sin autorización del país que la originó; y deben marcar y proteger la información según su nivel de secreto.
💬 Contexto ciudadano
Este acuerdo bilateral responde a la necesidad de armonizar estándares de protección de información clasificada entre gobiernos, sustituyendo disposiciones previas basadas en normativa nacional dispersa —en España, la Ley 36/2015 de Seguridad Nacional y sus desarrollos reglamentarios—. Se alinea con acuerdos similares que España mantiene con otros miembros de la OTAN y la UE, creando un marco común de confianza mutua en el intercambio de inteligencia y datos sensibles. Aunque Croacia se adhirió a la UE en 2013 y a la OTAN en 2009, este acuerdo bilateral de 2020 especifica obligaciones de protección más exigentes que las directivas europeas genéricas, reconociendo estándares de seguridad recíprocos. Para el ciudadano español, su relevancia es indirecta pero sustancial: garantiza que empresas españolas contratistas en defensa o seguridad cumplan con estándares internacionales certificados, y refuerza la cooperación bilateral en sectores críticos donde ambos países intercambiarán información sensible.