Ley 2/2025, de 12 de diciembre, de impulso y promoción de la producción ecológica y otras producciones agrarias, pesqueras y acuícolas certificadas en Andalucía.
¿Qué dice esta ley?
**QUÉ ES** Una ley que impulsa en Andalucía la producción agrícola, ganadera, pesquera y de acuicultura bajo criterios ecológicos y certificados. Busca fomentar prácticas sostenibles que respeten el medio ambiente, reduciendo químicos y apostando por métodos más naturales en el campo y el mar. **A QUIÉN AFECTA** Afecta principalmente a agricultores, ganaderos, pescadores y acuicultores andaluces que quieran acceder a ayudas o certificaciones. También influye en empresas transformadoras de estos productos, distribuidoras y consumidores que buscan productos ecológicos. La administración regional es responsable de aplicarla. **QUÉ CAMBIA** Se crean mecanismos de apoyo (subvenciones, asesoramiento técnico) para quien se certifique en producción ecológica. Se facilita el acceso a mercados diferenciados con etiquetas que garantizan la sostenibilidad. Además, se potencia la colaboración entre productores y se establecen criterios para compras públicas que prioricen estos productos. **CUÁNDO ENTRA EN VIGOR** Publicada el 12 de diciembre de 2025. Los plazos específicos para solicitar ayudas y activar cada medida se desarrollarán mediante decretos posteriores de la administración andaluza.
💬 Contexto ciudadano
La Ley 2/2025 de Andalucía establece el marco normativo autonómico para la producción ecológica agraria, pesquera y de acuicultura, desarrollando en el ámbito territorial andaluz el Reglamento UE 2018/848. Andalucía, primera región productora de alimentos ecológicos de Europa con más del 25% de la superficie certificada española, carecía hasta ahora de una ley específica que ordenara las competencias autonómicas en la materia. A diferencia de Cataluña, que reguló antes y con más detalle la producción ecológica marina, la ley andaluza es más comprehensiva al integrar en un único texto los regímenes agrario, ganadero y pesquero, facilitando la gestión integrada de certificaciones y evitando la dispersión burocrática que sufren los operadores que actúan simultáneamente en varios subsectores de la producción ecológica certificada.