Ley 4/2022, de 24 de junio, de Regulación del Juego de Cantabria.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** La Ley 4/2022, de 24 de junio, es la norma de la Comunidad Autónoma de Cantabria que regula toda la actividad del juego en su territorio: casinos, máquinas recreativas, bingo, apuestas deportivas y juego online. Sustituye a la legislación anterior para adaptarla a las nuevas formas de juego surgidas desde 2006 y para reforzar las medidas de protección frente a los problemas de adicción que han crecido en los últimos años. **¿A quién afecta?** Afecta a cualquier persona que participe en actividades de juego en Cantabria, a las empresas y establecimientos que ofrecen estos servicios (salones de juego, casas de apuestas, casinos, etc.), y de manera especial a los menores de edad y a las personas consideradas vulnerables, como quienes padecen o han padecido ludopatía. También vincula a los operadores de juego online que dirijan su actividad al territorio de Cantabria. **¿Qué cambia o establece?** La ley convierte el "juego responsable" en el eje central de toda la regulación. Para ello establece restricciones estrictas a la publicidad del juego, fija distancias mínimas entre establecimientos de juego y respecto a centros educativos o de rehabilitación de ludopatías, e impone tolerancia cero con el acceso de menores y de personas autoprohibidas al juego presencial. Además, obliga a los operadores a colaborar con las autoridades sanitarias y educativas para prevenir conductas adictivas, y ordena el número de establecimientos autorizados para evitar una oferta excesiva en el territorio.
💬 Contexto ciudadano
La Ley del Juego de Cantabria databa de 1992 y había quedado obsoleta ante la proliferación del juego online, las nuevas categorías de máquinas recreativas y los cambios en el perfil del jugador y los riesgos de ludopatía. Esta Ley actualiza el marco regulatorio del juego en Cantabria —licencias, requisitos técnicos de los establecimientos, publicidad, protección del jugador, régimen sancionador— adaptándolo a la Ley estatal 13/2011 y a la experiencia de otras CCAA con regulaciones más recientes. La norma incorpora medidas de protección frente al juego problemático: registro de autoexclusión, prohibición de facilitar crédito a jugadores, límites de tiempo de juego y protocolos de detección temprana de conductas de riesgo.