Orden PCM/1048/2022, de 1 de noviembre, por la que se modifica el Anexo II del Real Decreto 1205/2011, de 26 de agosto, sobre la seguridad de los juguetes.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Esta orden ministerial modifica la normativa española sobre seguridad de los juguetes para incorporar una regla europea que limita la cantidad de anilina —una sustancia química clasificada como cancerígena y mutágena— permitida en determinados juguetes. La anilina es una sustancia que puede estar presente en materiales textiles, de cuero y en pinturas de dedos utilizados en juguetes. **¿A quién afecta?** Afecta principalmente a los fabricantes, importadores y distribuidores de juguetes que comercialicen en España productos que contengan materiales textiles, cuero o pinturas de dedos. De forma indirecta, protege a los niños que usan estos juguetes, especialmente a los menores de tres años, que son los más vulnerables a la exposición a sustancias peligrosas. **¿Qué cambia o establece?** La norma fija límites máximos concretos de anilina en los juguetes: no más de 30 mg por kilogramo en materiales textiles y de cuero (medidos tras un proceso de análisis específico), y no más de 10 mg por kilogramo de anilina libre ni más de 30 mg por kilogramo en pinturas de dedos. Antes de esta modificación, el límite general aplicable era de 10.000 mg/kg, por lo que la nueva regla supone una restricción muy significativa para proteger la salud de los niños frente a una sustancia que no tiene un nivel seguro de exposición establecido.
💬 Contexto ciudadano
La Directiva de juguetes (2009/48/CE) establece requisitos de seguridad química para los juguetes destinados a menores de 14 años. La anilina —sustancia cancerígena y mutágena clasificada en la categoría 1B— puede estar presente en juguetes con partes de cuero teñido o ciertos textiles. Esta Orden incorpora la Decisión de Ejecución de la Comisión que limita la concentración permitida de anilina en esos materiales, actualizando el Anexo II del RD 219/2013 que ya restringía plomo, cadmio, mercurio y otras sustancias peligrosas. La reforma refuerza la protección de los niños ante la exposición a tóxicos durante el juego, en línea con el Plan de Acción de Contaminación Cero del Pacto Verde Europeo.