Acuerdo entre el Reino de España y la República Argentina sobre un programa de movilidad de jóvenes, hecho "Ad Referendum" en Buenos Aires el 10 de abril de 2018.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es un acuerdo bilateral firmado entre España y Argentina el 10 de abril de 2018 en Buenos Aires, en vigor desde el 10 de febrero de 2023, que crea un Programa de Movilidad de Jóvenes entre ambos países. Su propósito es permitir que jóvenes de cada nación viajen al otro país durante un período prolongado para conocer su cultura, sociedad y forma de vida, con posibilidad de trabajar o hacer voluntariado de forma secundaria. **¿A quién afecta?** Afecta a ciudadanos españoles con residencia habitual en España y a ciudadanos argentinos con residencia habitual en Argentina, de entre 18 y 35 años, que cuenten con titulación universitaria o al menos dos años de estudios superiores, no tengan antecedentes penales, viajen sin familiares a cargo y cumplan los requisitos económicos y de seguro médico establecidos. Cada año, un máximo de 500 personas de cada país pueden beneficiarse del programa. **¿Qué cambia o establece?** El acuerdo habilita la obtención de un visado de 12 meses —denominado de Vacaciones y Trabajo en Argentina— que permite residir en el país de acogida con fines turísticos, de experiencia personal, profesional o de voluntariado. Durante esa estancia, el participante puede trabajar un máximo de seis meses en total y realizar cursos de formación de hasta seis meses, pero el empleo se concibe como algo secundario, no como el objetivo principal del viaje. La estancia no genera ningún derecho para solicitar después una autorización de residencia, y el participante asume el compromiso de regresar a su país al finalizar el plazo autorizado.
💬 Contexto ciudadano
Antes de 2018, los jóvenes españoles y argentinos solo podían viajar con visados turísticos estándar, sin marco específico para estancias prolongadas. Este acuerdo replica el modelo de programas bilaterales juveniles que España mantiene con otros países europeos, pero opera fuera del marco comunitario de Erasmus+, aplicable solo dentro de la UE. A diferencia de las directivas europeas sobre libre circulación, es más restrictivo —cupos de 500 personas, limitación laboral a seis meses, sin derechos de residencia posterior— pero más accesible que visados de trabajo tradicionales. Pocos países latinoamericanos poseen acuerdos equivalentes con España, generando desigualdades de oportunidades. Para el ciudadano, el valor radica en facilitar experiencias internacionales sin requisitos laborales previos, aunque preserva el carácter temporal que evita competencia laboral.