Instrumento de aprobación de las Actas aprobadas en el XXVI Congreso de la Unión Postal Universal (UPU), hechas en Estambul el 6 de octubre de 2016.
¿Qué dice esta ley?
**¿Qué es?** Es el instrumento por el que España formaliza su adhesión a los acuerdos adoptados en el XXVI Congreso de la Unión Postal Universal (UPU), celebrado en Estambul el 6 de octubre de 2016. Tras la firma del Plenipotenciario español y la autorización de las Cortes Generales, el Rey Felipe VI expidió este instrumento el 2 de marzo de 2021, manifestando el consentimiento de España en quedar obligada por dichas Actas. **¿A quién afecta?** Afecta a España como país miembro de la UPU y, en particular, al operador u operadores designados por el Estado para prestar los servicios postales internacionales en su territorio. Por extensión, repercute en cualquier persona o empresa que envíe o reciba envíos postales internacionales, ya que los operadores quedan sujetos a las reglas establecidas en estas Actas. **¿Qué cambia o establece?** Las Actas incorporan modificaciones a la Constitución de la UPU mediante su Noveno Protocolo Adicional. Se actualizan los artículos relativos a la extensión y objeto de la Unión, las definiciones clave (envío postal, operador designado, libertad de tránsito, territorio postal único) y las Actas que rigen la Unión. En esencia, se refuerza el principio de que todos los países miembros forman un único territorio postal donde el tránsito de envíos debe garantizarse sin discriminación, y se clarifica que el operador designado puede ser tanto una entidad pública como privada.
💬 Contexto ciudadano
La adhesión española a las Actas de la UPU del 2016 actualiza un marco internacional que data de 1874, refrendando compromisos previos pero incorporando el Noveno Protocolo Adicional que permite operadores postales privados, no solo públicos. Mientras todos los Estados miembros de la UPU adoptan estas Actas de forma vinculante, la especificidad española radica en la designación de operadores bajo normas cada vez más próximas a las directivas de liberalización postal europea. Esta evolución importa al ciudadano porque flexibiliza la prestación de servicios postales internacionales, reduciendo costes y ampliando competencia, aunque mantiene garantías de universalidad en el servicio postal.